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Introducción
No
se puede gestionar lo que no se mide. Las mediciones son la
clave. Si usted no puede medirlo, no puede controlarlo. Si
no puede controlarlo, no puede gestionarlo. Si no puede gestionarlo,
no puede mejorarlo. La falta sistemática o ausencia
estructural de estadísticas en las organizaciones impide
una administración científica de las mismas.
Dirigir sólo en base a datos financieros del pasado,
realizar predicciones basadas más en la intuición
o en simples extrapolaciones, y tomar decisiones desconociendo
las probabilidades de éxito u ocurrencia, son sólo
algunos de los problemas o inconvenientes más comunes
hallados en las empresas.
Carecer
de datos estadísticos en cuanto a lo que acontece tanto
interna como externamente, impide decidir sobre bases racionales,
y adoptar las medidas preventivas y correctivas con el suficiente
tiempo para evitar daños, en muchos casos irreparables,
para la organización.
Peter
Drucker hace dos afirmaciones básicas. Primero, afirma
que pocos factores son tan importantes para la actuación
de la organización como la medición. Segundo,
lamenta el hecho de que la medición sea el área
más débil de la gestión en muchas empresas.
Prácticamente
todos los autores de libros de gestión han lamentado
que la medición sea crítica para el éxito
y que la mayoría de los directores no tengan habilidades
cuantitativas adecuadas.
En
otras épocas disponer de los datos y luego analizarlos
resultaba una labor costosa y agotadora, pues ella se basaba
en la labor manual de los empleados. Pero hoy se cuenta con
computadoras cada día más veloces y económicas,
al tiempo que se dispone de programas más potentes
y flexibles, por lo cual las empresas que utilicen dicho potencial
obtendrán una fuerte diferencia competitiva en relación
a sus adversarios, pero más aún, podrán
mejorar continuamente la performance en los diversos ratios
y mediciones que hacen a los procesos y las actividades de
la empresa.
Las
empresas que no hagan uso de estas nuevas potencialidades
ni afronten debidamente estas nuevas exigencias, no sólo
perderán capacidad competitiva, sino que quedarán
desacopladas ante los continuos cambios del entorno, poniendo
en serio riesgo su propia continuidad.
En
otras épocas, con lentos procesos de cambios, los cuales
resultaban casi imperceptibles en el tiempo, se podía
administrar una empresa con pocos datos estadísticos.
Hoy, en un mundo de profundos y veloces cambios en todos los
órdenes, ya no es posible actuar con displicencia.
Hoy un empresario necesita predecir a tiempo los niveles de
demanda de sus productos, necesita reconocer a tiempo los
cambios de tendencia, debe no sólo saber en qué
se gastó, sino cómo se gastó en el tiempo
y en qué conceptos.
Para
negociar, para tomar decisiones, para corregir problemas de
calidad, para aumentar la productividad, para fijar precios,
para mejorar el mantenimiento y la disponibilidad de las máquinas
e instalaciones, para mejorar la concesión y cobranza
de los créditos, se requiere sí o sí
contar con datos estadísticos.
Toda
decisión, todo análisis, todo presupuesto, está
prácticamente en el aire si no se cuenta con datos
estadísticos suficientes y fiables.
No
sólo a nivel empresa, sino también a nivel país,
los que más han avanzado han sido aquellos que hicieron
de las estadísticas una herramienta fundamental. W.
Edwards Deming, un pionero en métodos estadísticos
para el control de calidad, señaló que en Japón
se pone mucho énfasis en las estadísticas para
directores de empresa. En parte fue la aplicación de
las técnicas estadísticas enseñadas por
Deming lo que hizo que Japón pasara de ser un fabricante
de imitaciones baratas a líder internacional en productos
de primera calidad.
Sin
estadísticas una empresa carece de capacidad para reconocer
qué actividades o productos le generan utilidades,
y cuáles sólo pérdidas. No contar con
datos ni interpretarlos correctamente es para los administradores
como caminar en la oscuridad. Contar con los datos les ilumina,
les permite ver lo que está aconteciendo y en consecuencia
tomar las medidas más apropiadas.
Un
minuto ...
¿Podría
responderme usted?:
-
¿qué clientes le generan los mayores beneficios?
- ¿qué
zonas o regiones son las que generan mayores ventas en unidades
monetarias y volúmenes? (en total y por producto)
- ¿cuáles
son las reparaciones que más se han producido en
el último trimestre?
- ¿en
que día de trabajo de cada mes logra llegar al punto
de equilibrio?
- ¿qué
tipo de reparaciones han generado mayores egresos?
- ¿puede
decirme cuál es la capacidad de los diferentes procesos
en materia de costos, productividad y calidad?
- ¿cuál
es su nivel en sigma de cada una de las actividades?
- ¿cuál
es el nivel de rotación o permanencia de clientes?
- ¿sabe
en qué etapa del ciclo de vida se encuentra cada
uno de sus productos o servicios?
- ¿cuál
es el nivel de satisfacción de sus clientes?
-
si tiene o dirige un sanatorio, ¿cuáles son
las enfermedades que más clientes reportan?, ¿cuáles
son los problemas que más consultas originan?
-
si posee un restaurante, ¿cuáles son los platos
más pedidos durante el año y por temporada?,
¿cuáles son los vinos más pedidos y
cuáles los más vendidos?
-
si dirige una librería, ¿cuáles son
los temas más vendidos?, ¿cuál es la
rentabilidad que le aporta cada tema?, ¿cómo
contribuye cada tema a lograr el punto de equilibrio?
-
si dirige un hotel, ¿cuál es el tiempo promedio
de estadía?, ¿la cantidad de clientes por
zona o región?, ¿la cantidad de tiempo por
región y su relación con la cantidad de tiempo
de estadía?, ¿la facturación por profesión,
zona, motivo de su visita (turismo, negocios, salud, profesionales,
capacitación, otros)?
Estas
son sólo unas pocas preguntas de las cuales estoy seguro
usted no podrá responder, o para hacerlo deberá
destinar de una gran cantidad de tiempo en personal, aparte
de generar una información poco confiable, costosa
y fuera de tiempo.
Si
no cuenta con estos datos, ¿cómo hace usted
para…?:
-
adoptar a tiempo las medidas correctivas;
-
confeccionar un presupuesto viable y efectivo;
- administrar
eficazmente su flujo de fondos;
- evitar
los excesos de stock y la obsolescencia de inventarios;
- gestionar
la mejora de los diversos procesos;
- saber
cuándo está mejorando la productividad;
- negociar
un incremento de precios;
- detectar
la causa de un problema y solucionarlo.
En
pocas palabras: ¿sabe usted realmente qué está
ocurriendo en su organización?
Para
poder saber qué pasa en su organización, es
necesario contar con datos en tiempo y forma, sabiendo interpretarlos
correctamente. Es aquí donde la estadística
y los sistemas de información convergen para posibilitar
al directivo gestionar con mucha mayor eficiencia y eficacia
su organización.
¿Para
qué la estadística?
Si
bien quedó ello claramente expuesto, una enumeración
nunca está de más. Así pues, las estadísticas
son fundamentales a los efectos de gestionar y mejorar temas
o actividades tales como:
1.
El control de calidad.
2. El nivel de averías y sus frecuencias.
3. Los tiempos para cambios o preparación de herramientas.
4. Los niveles de productividad de distintos procesos, actividades
y productos.
5. Los costos correspondientes a distintos tipos de conceptos
y actividades.
6. La gestión de créditos y cobranzas.
7. El seguimiento del flujo de fondos.
8. Los niveles de satisfacción de los clientes y usuarios.
9. Los tipos de accidentes y sus frecuencias.
10. El análisis paretiano de defectos, costes, rentabilidades,
ventas.
11. Ventas por clientes, vendedores, zonas y productos.
12. Predicciones de ventas por zonas, productos, servicios
o sucursales.
13. Capacidad de los procesos en cuanto a generación
de niveles de costes, calidad y productividad.
14. Tiempos totales de ciclos productivos.
15. Tiempos de respuestas.
16. Gestión de inventarios.
17. Cumplimiento de aprovisionamiento por parte de los proveedores.
18. Predicción de ventas por canales de comercialización.
19. Proyectos de inversión.
20. Probabilidades para la construcción del “Árbol
para la Toma de Decisiones”.
21. Evolución de los distintos ratios económico-financieros
y patrimoniales a lo largo del tiempo.
22. Estudios e investigación de mercado.
23. Tiempos de máquinas y personas por actividad.
24. Cantidad y representación porcentual de distintos
problemas y sus efectos económicos en la organización.
25. Tasa de polivalencia del personal.
26. Productos más demandados a nivel global, por zona
y por canal de comercialización.
27. Porcentajes de actividades generadoras de valor agregado
para los clientes finales, de valor agregado para la empresa
y carentes de valor agregado.
28. Tiempos promedios, máximos y mínimos de
reparaciones por tipo de averías.
29. Cálculos de costes y en especial para el Costeo
Basado en Actividades.
30. Para los cálculos de productividades.
31. Coeficientes de correlación.
32. Estadística del personal (directivos y empleados).
¿Por
qué se aplican tan poco?
En
parte por una cuestión cultural de parte de los empresarios,
pero en mayor medida por la falta de preparación de
los profesionales, en materia estadística, sobre todo
de aquellos que asesoran en cuanto a la gestión de
las empresas.
Lo
antes descrito es menos frecuente en los países anglosajones,
los cuales tienen una fuerte cultura e inclinación
por las estadísticas y las probabilidades. Otro tanto
se da en Japón o Corea, países que dan a la
educación de las estadísticas y matemáticas
una fuerte preponderancia en sus planes de estudios y luego
en la aplicación práctica.
Sin
lugar a dudas, la cuestión no es disponer de datos
estadísticos, si los mismos no son debidamente interpretados,
o ni siquiera son tenidos en consideración. Por lo
tanto, es menester concientizar y formar a los directivos
y empleados acerca de la fundamental y trascendental importancia
de la información estadística a la hora de planificar,
dirigir y controlar la marcha de la empresa.
¿Qué
hacer?
El
primer paso, como antes se expresara, es concientizar, para
luego pasar a capacitar. El tercer paso consiste en la implementación.
Diagnosticar para saber qué datos necesita la organización
es un paso fundamental, pues a partir de allí se diseñarán
los software más apropiados a las actividades, los
procesos y requerimientos específicos de cada empresa.
Si
bien la intuición nunca dejará de perder importancia,
el tener el respaldo de datos confiables le permitirá
poder adoptar decisiones sobre una base más apropiada.
Es esto lo que se da en llamar la Gestión Moderna Basada
en Estadísticas (GMBE).
Conclusiones
Si
estamos en la oscuridad, mejor disponer de una vela, aunque
ésta sea pequeña, que atropellarnos todo en
la oscuridad.
Las
modernas estadísticas, acompañadas de las poderosas
herramientas informáticas, permiten a los directivos,
asesores y personal, contar con la suficiente información
para mejorar, a partir de ella, los procesos de la empresa,
tomar mejores decisiones comerciales, mejorar la seguridad
y hacer un uso mucho más productivo y provechoso de
los recursos.
Las
estadísticas son fundamentales tanto para la administración
financiera como para la administración de operaciones,
las ventas, el marketing, las cobranzas, la logística
y la gestión de personal, entre otras áreas
y actividades de toda corporación.
Cada
día se exige ser más productivos, eliminando
sistemáticamente los despilfarros. Hacer ello posible
exige de información.
Pretender
dirigir una empresa como hace cincuenta años ya no
es válido ni posible. El empresario tiene en sus manos
la decisión de mejorar la empresa a través de
una GMBE, o seguir conduciendo su empresa en la oscuridad.
Bibliografía
Estadística
para negocios – Hanke – Editorial Irwin –
1995.
Métodos de Pronósticos – Makridakis –
Editorial Limusa – 1998.
Informática para Gestores y Economistas – Casas
Luengo / García – Editorial Anaya – 2000. |
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