De
acuerdo con el prestigioso consultor y catedrático
Al Ries, la batalla del éxito de las marcas asociadas
a productos o servicios se genera y gana en la mente de los
consumidores. Esto es una verdad irrefutable, ya que el comportamiento
complejo del ser humano a los estímulos exógenos
es consecuencia de los mecanismos de la sensación-percepción
y la conducta humana, delineada como un proceso de aprendizaje
en la vida del individuo.
El
género humano decodifica promesas simbólicas
de las ofertas que le bombardean las empresas constantemente.
El
arte del posicionamiento consiste, pues, en asociar nuestra
oferta a la promesa simbólica que más compatibilice
con la expectativa ideal del potencial consumidor.
¿Existe
metodología de aplicación práctica para
planear un posicionamiento?
Sí,
efectivamente, la Matriz de Compatibilización, o los
mapas perceptuales, nos dan esta posibilidad real.
Para
poder tener un manejo fluido de la misma, pasaremos a explicar
los conceptos que se involucran en la Matriz.
Unidad
Representacional Optima (URO): es el conjunto de
ideas que se forman en nosotros de cómo queremos percibir
la satisfacción de una necesidad. Es la manera ideal
de cómo quisiéramos satisfacer esa necesidad
(es un satisfactor específico). Para ejemplificar,
tomemos la necesidad biológica básica (necesidad
primaria) de la alimentación. Para algunos el satisfactor
específico será un jugoso asado, para otros
un buen plato de pasta, y para otros, quizás, una cazuela
de lentejas.
Estructuras
de Oferta: es la mezcla de marketing que las empresas
mandan al mercado, integrados por: Producto, Precio, Plaza
y Promoción (las 4 P de P. Kotler).
Unidad
de Percepción (UP): son las respuestas que
se producen en el consumidor a los estímulos generados
por las diferentes ofertas de las empresas. Siguiendo
con el ejemplo de la alimentación, las opciones sugeridas
por las empresas despertarán en el consumidor percepciones
que se acercarán a o alejarán de la forma ideal
de satisfacer esa necesidad (alimentación) para ese
momento y esa situación particulares del individuo.
En el individuo se generará un mapa de opciones más
cercano o más lejano de su ideal en ese momento y esa
situación. Obsérvese que los factores “momento”
y “situación” son determinantes, y hacen
a que el individuo, conforme varíen estos parámetros,
cambie la percepción de las mismas ofertas.
Compatibilización:
es la mayor coincidencia que pueda producirse entre la Unidad
de Percepción que se forma en el consumidor y la forma
ideal de cómo quisiera éste satisfacer esa necesidad
(Unidad Representacional Optima).
Con
lo cual podemos decir que posicionar un producto en el mercado
es lograr que la estructura de oferta de la empresa sea percibida,
interpretada, reconocida y decodificada con las expectativas
del consumidor.
¿Cuáles
son los pasos a seguir para posicionar mi producto/servicio?
1)
Identificar el URO al cual nos dirigimos. Es decir, mediante
técnicas de análisis motivacional debemos precisar
los cuatro o cinco atributos ideales (razones) por los cuales
el consumidor final activa su mecanismo de decisión
para la satisfacción de ese deseo específico.
2)
Adaptar la estructura de oferta de la empresa para que deje
percibir claramente esos cuatro o cinco atributos.
3)
Mediante Grupos de Exploración, medir comparativamente
el grado de compatibilización (porcentaje de coincidencia
entre el URO y el UP) de nuestra oferta y la de los competidores
directos e indirectos. (sobre una base 100).
4)
De acuerdo con los resultados, modificar alguna/s de las variables
(4P) de la mezcla de marketing, potenciando los atributos
mejor percibidos y mejorando los poco percibidos.
5)
Tener la posibilidad de detectar anticipadamente cambios de
comportamiento del consumidor, reflejados en algún
atributo nuevo que incida en la toma de decisión final
de compra (Grupos de Exploración Sistemáticos,
al menos semestralmente).
Veamos
ahora, a través de un ejemplo de la vida real, el uso
de esta matriz de evaluación. Matriz de Compatibilización:
Tomemos
el caso del producto “diarios”, y supongamos que
el público objetivo a dirigirse sean individuos con
capacidad de decisión empresarial o con potencialidad
de poder tenerla.
Análisis
motivacional mediante, se detectaron los siguientes cinco
atributos por los cuales ese público se identifica
con su lectura:
-
Amplia información de análisis económicos
y financieros.
- Buena
difusión de las actividades empresariales.
- Objetividad
en política internacional.
- Criterios
de información no sensacionalistas.
- Pocas
noticias de la crónica policial.
A
continuación mostremos los resultados en un mapa perceptual
de la diferente compatibilización lograda por las marcas,
asumiendo que nuestra marca es la “X”:
Atributos
explorados:
1)
Criterios de información no sensacionalistas.
2) Objetividad en política internacional.
3) De lectura ágil.
4) Con información ordenada.
5) Formato manuable.
6) Amplia información de análisis económicos
y financieros.
7) Buena difusión de las actividades empresariales.
8) Pocas noticias de la crónica policial.
9) Enfoque politizado.
10) Información del tránsito aéreo
y marítimo.
ATRIBUTOS |
PERCEPCIONES
DE LAS MARCAS EN EL MERCADO (EN %) |
|
W |
Y |
Z |
X |
1 |
70 |
20 |
70 |
80 |
2 |
80 |
20 |
70 |
80 |
3 |
50 |
50 |
50 |
70 |
4 |
70 |
70 |
70 |
70 |
5 |
40 |
60 |
70 |
60 |
6 |
70 |
60 |
60 |
80 |
7 |
60 |
50 |
50 |
80 |
8 |
40 |
20 |
40 |
80 |
9 |
60 |
80 |
60 |
80 |
10 |
80 |
60 |
60 |
80 |
PROMEDIO
PONERADO |
62 |
49 |
60 |
72 |
Como
se deduce de la matriz, nuestra marca “X”, respecto
del público objetivo elegido, es la que mejor posicionamiento
tiene en la mente de los consumidores. Sin embargo, puede
deducirse también que presenta un grado de ineficacia
del 28 por ciento respecto de la percepción ideal del
mercado. Esto último significa una ventana estratégica
para el ingreso de nuevos potenciales, del cual habrá
que estar alerta.
En
los atributos principales de decisión (1, 2, 6, 7,
8) el porcentaje promedio de percepción es del 80 por
ciento, siendo el de su más cercano competidor del
60 por ciento.
Semestralmente
debiera monitorearse la evolución de estos porcentajes,
y explorar la aparición de un nuevo atributo ahora
no considerado, por el cambio de comportamiento del consumidor
(lector) final.
Reflexión
Final
De
una manera sencilla es posible, con fuerte aterrizaje en la
realidad, tangibilizar el mundo de las promesas simbólicas
que encierran los productos/servicios ofrecidos en la cabeza
de los consumidores.
La
sistematización del uso de grupos motivacionales y
el análisis estadístico de la cuantificación
porcentual de los atributos, permiten tener la herramienta
para ver la evolución (en números) de una variable
tan compleja como el cambio de comportamiento de los mercados
objetivos en su decisión de compra final.
Por
tanto, el tan teórico concepto del posicionamiento,
trascendental a la hora de imponer una marca, tiene un vehículo
práctico para manejarlo, medirlo y monitorearlo. |