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Estamos
acostumbrados a hablar de planificación estratégica
en el ámbito corporativo. Empresas, instituciones,
gobiernos, preparan normalmente en el cuarto trimestre de
cada año nuevos planes y la revisión de los
planes existentes para el año siguiente y para períodos
más largos.
La
idea es dar algunas herramientas para el diseño de
su plan personal, pero de carrera de su vida. Un plan de carrera
personal es un proceso de construcción de su futuro,
y tal como sucede en las corporaciones, la primera etapa consiste
en definir cuatro aspectos esenciales: la visión, la
misión, los valores y la acción.
La
Visión hace referencia al espacio
de lo deseado para la persona en el futuro. Es una imagen
óptima e ideal de un futuro deseado al cual se aspira
llegar. Sin embargo, no pertenece a un ámbito de sueños
inalcanzables, sino que antes que todo debe ser realista,
factible y objetivamente alcanzable. De alguna manera, la
visión, tiene que ver con el Ser, con el querer ser,
o con un estado de cosas tal en el que, de manera realista,
nos imaginamos qué vamos a estar haciendo. Por tanto,
es de utilidad orientadora hacerse preguntas tales como: ¿qué
es lo que queremos “Ser”?, ¿cómo
nos imaginamos que vamos a “Ser” de aquí
a tres años, cinco años...?”, o bien,
¿cómo nos imaginamos que deberíamos “estar”
en el futuro?, ¿en qué escenario?, ¿en
qué condiciones?, etcétera.
Sintetizando,
proyecte una película de su vida. Reúna sus
experiencias pasadas y su visión de futuro, ambas ilustradas
por sus diarios del pasado y del futuro, para imaginar ese
film de su vida, una película extraordinaria donde
usted figura como director y protagonista de su propia historia.
Es el momento de despertar al gigante interior que todos tenemos.
La
Misión, en cambio, se refiere a “el
propósito permanente en la acción” que
tiene una organización humana. Vale decir, responde
al “hacer” en forma cotidiana para alcanzar el
“ser”. Es la razón de la existencia de
un individuo que se reúne en torno a objetivos compartidos,
es aquello que de manera constante se necesita realizar para
lograr la Visión. Siempre la Misión debe partir
definiéndose con un “verbo” de acción.
Así, es orientador responder preguntas como: ¿qué
es lo que voy a “hacer” para Ser justamente eso
que dije que quería ser? En otras palabras, ¿qué
tenemos que “hacer” en forma permanente para alcanzar
ese “ser” que nos imaginamos?
Los
valores
Los
Valores son los principios que guían
las decisiones y comportamientos en el cumplimiento de la
misión.
Desde
muy temprano, por influencia de nuestros padres y familiares,
establecemos un conjunto de valores, pero el ambiente, las
creencias y las circunstancias actúan en el sentido
de modificarlas. Para encontrar sus valores he aquí
una propuesta:
A.
Identifique los principales principios que gobiernan su vida.
Esta es una tarea demorosa y que requiere una alta concentración
y reflexión. Verifique los valores más de acuerdo
a sus pensamientos y acciones. Pueden ser la integridad y
la justicia, indicando un perfil orientado a la conducta social;
humildad, afán de servicio o generosidad, autonomía
y auto confianza. Puede ser un conjunto de todos ellos. No
importa. Lo fundamental es que los aspectos seleccionados
representen lo que usted es de hecho, y no lo que le gustaría
que las personas pensasen a su respecto. De esta forma, escoja
valores inherentes a su carácter y no a su reputación.
B.
Genere un orden de prioridades: después de seleccionar
entre cinco a siete valores, trate de ordenarlos de acuerdo
con el grado de importancia relativa. Es un momento decisivo,
pues exigirá que usted haga sus elecciones. En este
momento, quedará evidenciado si los valores preponderantes
son materiales o emocionales, individuales o colectivos.
C.
Escriba una frase que identifique cada uno de sus valores
escogidos. Es el momento de unir razón y emoción,
cabeza y corazón. Mantenga esas frases pegadas en el
auto, en el baño, en su billetera, para recordarlas
y que les permitan generar acción.
De
esta forma, tendrá por escrito lo que podemos denominar
su “Constitución Personal”. Su carta de
valores y de navegación. Esta lista es intransferible,
llévela consigo permanentemente y tome sus decisiones
en base a ésta. Una actitud en desacuerdo con sus valores
deberá causar incomodidad hasta poder generar un cambio
en el tiempo.
Para
entrar en acción
Para
lograr colocar en acción la visión, la misión
y los valores, es necesario tener en consideración
factores de mucha importancia en el desarrollo de su carrera,
a saber los siguientes: el ambiente político, el ambiente
económico, social, tecnológico y el ambiente
externo. De una forma u otra, soñar con los pies en
la tierra y la cabeza en las estrellas.
Pero
hay otros factores que influyen seriamente en el desarrollo
de carrera, sea dentro de una organización o emprendiendo
una actividad independiente, a saber, los siguientes:
Foco:
establecer un foco de actuación. Puede ser elemental,
pero muchos se equivocan en este aspecto, comprometiendo el
resultado de todo lo planificado. Muchas veces se yerra por
construir muchos focos o por elegir como prioridad el objetivo
inadecuado.
Posicionamiento:
el posicionamiento significa planificar su identidad personal,
representando las señales y los códigos de comunicación
transmitidos por su estilo y personalidad. El objetivo es
delimitar las características más singulares
que nortean la construcción de su imagen con el intuito
de conquistar el respeto, la admiración y la confianza
de las personas. La idea es observarse como si fuera un producto,
siendo el momento de trabajar su marketing personal, proyectando
una imagen de marca en relación a dos características
esenciales: embalaje y contenido.
Promoción:
no se saca nada con hacer la mejor cosa del mundo o tener
atributos envidiables si nadie toma conocimiento. Es necesario
comunicar y repercutir.
Por
eso, tenga siempre una disposición hacia las nuevas
ideas, cree un blog, un sitio web personal, participe en su
comunidad, en Internet. Si le gusta escribir, publique artículos
o un libro. Si no le gusta escribir, nútrase de buenos
libros y revistas y aprenda a escribir.
Además
de eso, participe de eventos para ser visto, shows, seminarios,
congresos, reuniones en su condominio, reuniones con sus colegas
de profesión. La idea es frecuentar variados ambientes
para tener acceso a personas diferentes, con formación,
cultura e ideas diversas.
Haga
un curso de expresión verbal u oratoria y aprenda el
arte de la retórica. La habilidad de hablar en público
abre puertas y eleva la auto-estima y la autoconfianza.
Redes
de contacto: no se trata de acumular nombres de gente
desconocida en un fotolog o en un archivo de tarjetas de visita,
sino el generar personas a quienes servir, con quienes conversar
y compartir. La reunión de opiniones calificadas de
un networking extenso puede proporcionar gran alcance y potenciar
su imagen, pero guardando fidelidad y alineamiento con su
misión.
Precio:
el precio es absoluto, pero el valor es siempre relativo.
El precio es un atributo típico de los productos, y
éstos han sido comoditizados a lo largo del tiempo.
Análogamente,
todos nosotros, considerados como productos en el mercado
de las oportunidades, también nos asemejamos. Nuestras
competencias técnicas son muy próximas, puesto
que han sido desarrolladas en las mismas escuelas, con metodologías
parecidas y con los mismos libros. Lo que otrora fuera un
diferencial, como el dominio de un segundo idioma o un título
de post-graduación, hoy representa apenas igualdad
de condiciones con los demás profesionales.
En
síntesis, es saber valorizar nuestro proyecto personal,
ya sea con la renta a la cual deseo aspirar o los servicios
o productos que ofreceré en un emprendimiento.
Si
usted elige su carrera para permanecer en una empresa, debe
desarrollar tres características básicas: ser
empleable, poseer mentalidad emprendedora interna y poseer
un alto grado de flexibilidad. Trabajadores que sean capaces
de negociar, traducir, interpretar, capacitar, unir y proporcionar
servicios.
Si,
en cambio, su preocupación es saber qué va a
pasar cuando el empleo fijo termine y desea pensar en planificar
su carrera, las características difieren.
Finalmente,
si usted es de esas personas que quieren hacer algo diferente
y no se conforman con pasar por la vida viendo cómo
otros hacen cosas y asumen roles protagónicos, si usted
es hombre o mujer de acción, dispuesto a vivir intensamente,
si la incertidumbre no lo asusta, si quiere ser más
libre y manejar su propio destino, si quiere dejar su huella
de creatividad en este mundo... entonces la oportunidad de
ser un emprendedor es para usted, sobre todo cuando abundan
las nuevas oportunidades. |
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