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¿Le
gustaría lograr mejores resultados? ¿Aumentar
las ventas, mejorar el trabajo en equipo, ser más efectivo?
Es
evidente que para mejorar los resultados que obtenemos debemos
cambiar las acciones que realizamos (interacciones en el ámbito
empresarial). Para ello debemos comprender que dichas acciones
e interacciones no son realizadas caprichosamente, sino que
son el producto del comportamiento, hábitos, actitudes
de la persona o equipo.
A
su vez, los comportamientos, individuales y grupales, surgen
de las expectativas y decisiones tomadas previamente. Y estas
expectativas y decisiones son el producto de las emociones,
pensamientos, opiniones, valores, conocimientos y creencias.
Los cuales están previamente condicionados por los
modelos mentales y emocionales, personales y culturales, de
la propia organización como de la sociedad en que ésta
se desarrolla.
Esta pirámide resume el camino básico para llegar
a resultados ciertos. La base de todo el entramado se encuentra
en los modelos mentales y emocionales, que son producto de
nuestras experiencias, cultura, salud, creencias, código
ético y moral, educación, etcétera, y
que hemos ido atesorando durante nuestra vida personal, y
también están establecidos en la cultura organizacional.
Cada equipo de trabajo y empresa tienen sus propios modelos
mentales, así como una emocionalidad propia.
¿Qué
es lo importante para obtener mejores resultados? Intervenir
en aquella parte de la pirámide que nos está
apartando de esos resultados. ¿Cómo? Tal vez
lo mejor sea evaluar qué contiene cada porción
de la pirámide y tomar decisiones al respecto... pero
mientras más cerca de la base de la pirámide
se encuentre lo que debemos cambiar, más difícil
resultará porque es la parte en que estamos más
ciegos para verla.
El
problema es que no somos concientes del origen del problema,
y entonces sólo intervenimos en lo que vemos, o sea,
en la parte superior de la pirámide. La conciencia
es el espacio en el que ocurre todo darse cuenta, todo percatarse
de algún aspecto de la realidad (externa e interna).
La conciencia es la puerta que nos permite intervenir para
mejorar un resultado, pues no podemos intervenir en aquellos
espacios que no podemos distinguir.
Si
sólo actuamos sobre las consecuencias (los síntomas)
nuestra acción será sumamente inefectiva y con
efectos en el corto plazo. Para ahondar en las causas debemos
ampliar la conciencia a fin de ampliar la capacidad de acción
efectiva, y por ende, el mejoramiento de los resultados obtenidos.
Para ello es necesario desentrañar los modelos mentales
y emocionales del equipo y sus integrantes, del mismo modo
que los modelos culturales reinantes en la organización,
pues son estos modelos los que, en definitiva, determinan
el resultado logrado.
Ahora
sí, siendo más concientes de todo el proceso
que nos lleva al resultado, podemos desarrollar el nivel más
adecuado, tanto sea con una capacitación clásica
o a través de un desarrollo de competencias actitudinales,
que implica un cambio más profundo. De esta manera
aseguramos un buen retorno de la inversión en capacitación
o desarrollo de competencias y, en definitiva, un resultado
mucho más efectivo y sostenible en el tiempo.
El
método CORE (base) trabaja justamente sobre esta ampliación/profundización
de la conciencia. CORE significa Conciencia por la Observación
Reflexiva de la Experiencia. Es una metodología desarrollada
luego de años de trabajo en empresas, en capacitaciones,
entrenamientos y conferencias. El método CORE focaliza
en el logro de resultados efectivos, con bienestar y sustentables
en el tiempo; pues investiga, amplía y transforma la
base de toda acción: los modelos mentales, emocionales,
paradigmas y discursos culturales en los cuales nos movemos. |
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