“Esta
propuesta está mal hecha”, “es un servicio
muy caro”, “tu objetivo no es viable”, “la
idea que tienes es poco objetiva”. ¿Qué
tienen en común estas declaraciones? Si las observa
cuidadosamente y desde la mirada de quien las recibe, éstas
suelen ser percibidas como una crítica, generando un
estado emocional disfuncional que compromete las relaciones
que tenemos con otros. Si usted suele descubrirse haciendo
críticas, o si sus colegas, compañeros y familiares
lo tildan de “crítico”, “boicoteador”
o “aguafiestas”, este artículo es para
usted.
Las
críticas, sean constructivas o no, no suelen ser bien
recibidas. ¿Cuántas veces nos descubrimos criticando
cuando en realidad queremos contribuir con nuestra observación?
¿Cuántas veces nos damos cuenta que cuando criticamos
lo que queremos es ayudar? Si es así, entonces le recomiendo
seguir leyendo para aprender en tres sencillos pasos cómo
transformarse de un “crítico aguafiestas”
en un “asesor especializado”.
En
principio quiero reconocer la utilidad del rol crítico
para la ejecución de cualquier proyecto. El crítico
suele ser quien ve los obstáculos, quien percibe problemas,
quien detecta las posibles fallas en determinada conducta
o proyecto, y esto es sumamente beneficioso. Dicho esto, vamos
al primer paso:
Detectar
la intención positiva detrás de la crítica:
Cuando
realizamos una observación crítica, por lo general
lo hacemos con la intención positiva o propósito
de evitar algo, un problema o alguna dificultad. Por ejemplo,
si su crítica es “tu idea es poco objetiva”,
la pregunta es: ¿para qué hago esta crítica?
¿Cuál es mi propósito? ¿Qué
quiero evitar? Siguiendo con el ejemplo, la intención
o propósito de la frase “tu idea es poco objetiva”
puede ser evitar la frustración al no poder concretar
un proyecto. Y esto nos habilita el espacio para el segundo
paso:
Enunciar
el propósito de la crítica en términos
positivos:
Recuerde
que quien critica desea evitar algo relacionado con aquello
que no quiere y, por ende, centra su atención en el
problema y no en las soluciones. Con lo cual el segundo paso
nos invita a preguntarnos: ¿qué es lo que sí
quiero lograr? Siguiendo con el ejemplo anterior, si lo que
no quiero es frustrarme por no poder concretar un proyecto,
¿qué es lo que sí quiero? Entonces puedo
formularlo en estos términos: “lo que quiero
es lograr mi proyecto con éxito y de forma efectiva”.
Una vez transformado el propósito de la crítica
en términos positivos, podemos pasar al tercer y último
paso para convertirnos en un asesor.
Realizar
una pregunta encabezada con la palabra “cómo”
vinculada a aquello que sí quieres:
Para
seguir con el ejemplo, esto se aplica de la siguiente manera:
¿cómo[1] podemos hacer para ejecutar el proyecto
con éxito y de forma efectiva? Esta pregunta vincula
el propósito formulado en términos positivos
con una pregunta orientada a producir un proceso de pensamiento
alineado a formas y modos de conducta tendientes a lograr
el propósito positivo. Lógicamente, podemos
obtener una respuesta sólida sobre “cómo”
se ejecutarán las acciones tendientes al éxito,
o bien una respuesta del tipo “no sé”.
En este último caso, podemos continuar la conversación
con otra pregunta orientada a que nuestro interlocutor busque
formas efectivas de saber el “cómo” antes
planteado.
En
resumidas cuentas, los pasos para convertirse de un crítico
aguafiestas en un asesor especializado son:
1.
Detectar el propósito detrás de la crítica.
2. Formular el propósito en términos positivos.
3. Hacer una pregunta encabezada con “cómo”
con el contenido del paso “2”.
No
importa si a quien le haga la crítica es su hijo, su
compañero, un amigo o un conducido. Entrenarse en transformar
su crítica en una pregunta logrará que su mirada
sea bien recibida, contribuirá a que quien la reciba
se haga responsable de aquello que plantea o propone y, por
último, notará que sus relaciones se ven afectadas
positivamente.
[1] Esta serie de pasos busca transformar declaraciones ontológicas
relacionadas con aquello que algo “es” o “no
es”, en afirmaciones epistemológicas orientadas
al “cómo sabes que ‘es’ o ‘no
es’”. |