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Luis
María Cravino es Director de AO Consulting
S.A., Co-Director del Diplomado en Desarrollo Organizacional
del ITBA (Instituto Tecnológico Buenos Aires).
Autor de los libros "Medir lo Importante"
y "Un trabajo feliz" ambos
de editorial Temas.
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SHT:
Usted dice que para medir lo importante hay que convertir
el área de Gestión del Capital Humano en uno
de los ejes centrales –sino el más importante–
de las estrategias empresariales. ¿No resulta paradójico
que cuando la tecnología parece ser el paradigma que
marca nuestro tiempo, el factor humano es el que establece
la diferencia?
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| Luis
María Cravino con Cecilia Bastide, su socia en
lo profesional y en la vida. |
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Luis
María Cravino: La tecnología es un
acelerador, pero no un impulsor del progreso. La tecnología
la crea la gente, la usa la gente y la modifica la gente.
El Capital Humano es la verdadera base del progreso. Nada
se puede hacer, y nada tiene sentido sin la gente.
Usted habla de la circularidad del proceso de medición
(medir – actuar para modificar – volver a medir).
Si enlazamos esto con el tema de la pregunta anterior, estaremos
hablando de “aprendizaje permanente” y de “organizaciones
aprendientes”, o también de “Gestión
por Competencias” y “Desarrollo de Competencias”.
¿Cree que estos conceptos están suficientemente
valorados en el mundo hispano, y en América Latina
en particular?
Es
cierto, la medición es la base del aprendizaje. Medimos
para saber qué pasa y medimos para saber si lo que
hicimos es efectivo. No existe organización aprendiente
que no mida.
Creo
que a veces tenemos una visión que subvalora nuestra
capacidad de Gestión de Recursos Humanos. Tengo la
suerte de viajar por América Latina, Estados Unidos
y Europa, y puedo comparar nuestra gestión de Recursos
Humanos Y no está atrasada. Argentina, particularmente,
tiene desarrollos gestionales en RR.HH. de clase mundial.
Especialmente en gestión por competencias no estamos
en el pelotón de cola, sino entre los punteros.
Cuando usted explica el benchmarking, lo describe como un
proceso tan complejo, tan “relativo” y condicionado
por tantos factores “externos”, que uno se termina
preguntando si lo realmente importante no es la propia perspectiva
temporal, es decir, medirnos en relación con nuestros
propios objetivos y tratar de hacer las cosas en el futuro
mejor de lo que lo hacíamos en el pasado. ¿No
es esto lo que realmente buscamos cuando realizamos una medición?
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Luis
María Cravino con su maestro en el arte de la medición
el Dr. Jac Fitz-enz. |
Una
parte significativa del libro “Medir lo importante”
plantea los graves errores que se pueden tomar si se genera
un coctel letal: benchmarking + pensamiento acrítico.
Mi propuesta es que el benchmarking es útil solo si
analizamos con pensamiento crítico los datos que surjen.
Usted afirma que no vale la pena hacer bien las cosas que
no vale la pena hacer. Me imagino que tendrá anécdotas
para contar al respecto...
Es
un tema crucial. He visto muchos casos especialmente de mediciones
que no agregan valor. Conozco dos importante multinacionales
que medían (o tal vez lo siguen haciendo) la cantidad
de medialunas que los participantes de un curso comían
en promedio. Increíble, pero cierto.
También
sin tanto extremo conozco muchas compañías que
calculan hasta con decimales el costo de liquidar un sueldo
o de procesar un determinado formulario, pero por otra parte
no conocen quién trabaja bien o quién tiene
potencial en la empresa.
Desafío
a los lectores de la empresa que me den el nombre de una empresa
que se fundió por el costo de liquidar sueldos (y cuyo
negocio no sea liquidar sueldos). En cambio yo le daré
el nombre de muchas compañías que se fundieron
por no saber quiénes trabajaban bien o quiénes
podían crecer en la empresa.
También dice usted que “contar dinero es más
fácil que medir la felicidad”. Su libro anterior
se titulaba, precisamente, “Un trabajo feliz”.
¿Se puede medir la felicidad de los empleados de una
organización?
El
libro “Un trabajo feliz” me dio muchas satisfacciones.
En ese texto planteo la necesidad de construir mejores trabajos.
Pero “Medir lo importante” es la continuación
de ese texto. En “Medir lo importante” planteo
un modelo de tres pasos para agregar valor a la gestión
de RR.HH.
1)
Trabajar para que el desempeño de todos sea mejor.
2)
Trabajar para que todos tengan un trabajo feliz. Y si todos
tienen un trabajo feliz todos trabajaremos mejor.
3)
Trabajar para el desarrollo del talento y de los conocimientos
organizacionales para que todos en el futuro tengan un trabajo
donde alcancen el desempeño deseado y tengan un trabajo
feliz.
Sobre
si se puede medir la felicidad, ¿qué importa?
Si somos más felices, lo sabremos rápidamente.
Por último, predecir el futuro, ¿cuánto
tiene de ciencia de la medición, y cuánto de
intuición?
Predecir
es siempre difícil, sobre todo si trata del futuro,
decía Maquiavelo. Pero aunque sea difícil debemos
trabajar con predicciones. Con un poco de ciencia y con un
poco de intuición. Pero lo importante es que lo hagamos. |