Recursos:
pl. Bienes, medios o riqueza. Conjunto de medios disponibles
para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa. Recursos
naturales, hidráulicos, forestales, económicos,
humanos.
Cuando
la empresa considera a los humanos como recursos, los está
considerando en el mismo plan que sus bienes, sus pertenencias
(riqueza) o como un medio para conseguir sus objetivos personales.
Como
cualquier recurso, los recursos humanos son susceptibles de
ser contabilizados, medidos, pesados, controlados y utilizados
como cualquier otro bien o medio de la empresa, es decir de
un modo racional, objetivo e impersonal.
Los
recursos tienen un costo, una rentabilidad, son aprovechables
y sumisos a los cálculos económicos como los
recursos financieros, técnicos y materiales de la empresa.
Considerar
a los humanos como recursos nos lleva a considerar nuestra
relación con ellos desde una óptica legal, y
no moral, y sabemos que son dos puntos de vista que no son
siempre iguales, ni parecidos.
Siendo
recursos, los humanos no sienten, no opinan, no se motivan,
ni se consideran; son bienes, medios para conseguir nuestros
fines. Este planteamiento tiene un serio sabor a post taylorismo
¿no? Cabe preguntarse si los empleados de las empresas
de hoy se identifican con un medio al servicio de los objetivos
de los propietarios industriales.
Cuando
los plebeyos se segregaron de los patricios y se refugiaron
en la romana Colina Palatina, Cicerón les contó
la historia de los miembros y del estómago. Les explicó
que el estómago moriría si los miembros dejasen
de recoger y traerle alimentos, pero que también morirían
los miembros si el estómago no transformara estos alimentos
en energía. Cicerón les mostró la interdependencia
y las relaciones simbióticas, en las que nadie puede
desarrollarse sin la existencia del otro.
La
historia tal como la he leído no precisaba si Cicerón
contaba lo mismo a los patricios, espero que sí. En
todo caso, cuando la empresa habla de sus Recursos Humanos,
me parece que necesitaría un Cicerón moderno,
quien podría argumentar que la propiedad empresarial
y los trabajadores son en realidad socios en el negocio. El
capital estómago necesita tanto a los miembros trabajadores
como es cierta la recíproca.
Las
personas no son un instrumento de la organización,
sino que forman la organización. La organización
no dispone de personas, sino que se encuentra formada por
personas.
Tal
vez este cambio de perspectiva debiera formalizarse en un
nuevo nombre para la función. Tal vez en lugar de Recursos
Humanos debiéramos hablar de Asuntos Humanos y esto,
a su vez, nos llevaría a replantearnos si el título
de Director de Recursos Humanos es correcto. ¿Se dirige
a un socio, o se colabora y negocia con él? Paso palabra.
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