A
medida que voy capacitando a las personas que gestionan las
áreas de Recursos Humanos voy descubriendo que algunas
organizaciones dejan de lado u olvidan el proceso de socialización
a través de la implementación de un programa
de inducción u orientación del nuevo colaborador.
Una
vez que se ha reclutado y seleccionado al colaborador deseado,
es necesario orientarlo y capacitarlo, proporcionándole
la información y los conocimientos necesarios para
que tenga éxito en su nueva posición, aun cuando
ya cuente con experiencia en el puesto.
Veamos
dónde está esta fase del proceso de selección:

Por
definición la socialización laboral es “un
proceso mediante el cual el individuo alcanza a apreciar los
valores, las competencias, los comportamientos esperables,
los conocimientos sociales que son esenciales para asumir
un determinado rol laboral, y las actitudes precisas para
participar como miembro en las actividades de una organización”.
A
través de este proceso el empleado comprende y acepta
los valores y las normas que se postulan en una organización.
Tiene que haber una coincidencia de los valores de la compañía
y del individuo.
La
persona busca aceptación, intenta adoptar las pautas
de conducta que rigen en la empresa y trata de tener actitudes
favorables hacia las políticas y los niveles de relación
entre los jefes y sus equipos de trabajo.
Hablemos
de los beneficios que obtenemos al implementar un proceso
de inducción:
-
Cuanta más información previa tengan los
nuevos colaboradores en relación con la organización,
tanto más fácil será el proceso de
socialización.
-
Cuanto más se involucre a los nuevos colaboradores
en las actividades que van a realizar en la organización,
más fácil será su integración
y mayores serán su compromiso y su rendimiento.
-
Construir un sentimiento de pertenencia y permanencia
en la organización.
-
Reforzar el contrato psicológico permitiendo que
el empleado forme y tenga parte tanto de la tarea como
del logro de resultados.
-
Reducir la rotación.
-
Ahorrar tiempo a los jefes y compañeros.
-
Mejorar el compromiso del colaborador.
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Costos más bajos de reclutamiento y capacitación.
-
Facilitar el aprendizaje.
-
Reducir el estrés y la ansiedad en los nuevos empleados.
-
Reducir los costos de la puesta en marcha.
¿A
que nos referimos cuando hablamos de inducción?
La
inducción es el proceso inicial por medio del cual
se proporcionará al nuevo empleado la información
básica que le permita integrarse rápidamente
al lugar de trabajo. Es común que la inducción
incluya: los valores de la organización, misión,
visión y objetivos, políticas, horarios laborales,
días de descanso, días de pago, prestaciones,
historia de la empresa, servicios al personal, calidad, servicio
al cliente y trabajo en equipo, visita a instalaciones, programas
especiales, servicio de medicina preventiva, entre otros puntos.
Este proceso de adaptación se da tanto en el puesto
de trabajo como en la organización.
Fases
de un programa de inducción
Las
fases del diseño del programa de inducción son:
objetivo, contenidos referidos a la organización, evaluación
y seguimiento. Hago hincapié en el seguimiento ya que
de esta manera nos garantizamos de recibir una retroalimentación
por parte del nuevo empleado y se hacen las mejoras o ajustes
pertinentes del programa.
Es importante también que el supervisor tenga una entrevista
con el nuevo empleado, verificando la comprensión de
la inducción y aclarando los puntos que quedaron poco
claros. Esta instancia facilita la descripción de tareas,
los objetivos del puesto y del área, la relación
con otros puestos, la presentación a compañeros
o equipo de trabajo, y el sistema de evaluación de
desempeño.
Por
último, recordemos que este proceso de orientación
facilita la adaptación al equipo de trabajo, y el colaborador
siente alegría de trabajar en la organización
y ganas de continuar trabajando en la misma.
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