En
una maquiladora, durante un recorrido de proveedores, la gerencia
afirma tener equipos de trabajo haciendo “Kaizen”.
Los visitantes se retiran complacidos. En otra, el gerente
de planta informa al corporativo que en la subsidiaria de
Nuevo Laredo se está aplicando un sistema de producción
incongruentemente denominado “Kanban Kaizen”,
ideado por él mismo.
Al
cabo de un año, en el primer caso, la maquiladora referida
ha tenido que reducir su jornada laboral de dos turnos a uno
sólo, la demanda de sus productos ha disminuido considerablemente
en el mercado estadounidense ante la cantidad de productos
rechazados por sus clientes, y su supervivencia corre peligro.
En el segundo ejemplo, la falta de una buena programación
de materiales provoca retrasos en producción, defectos,
juntas tensas y deteriora el clima laboral. Ninguna de las
dos maquiladoras aplica “Kaizen” en sus procesos.
¿Qué
es “Kaizen”?
El
término Kaizen es relativamente nuevo. De acuerdo
a su creador, Masaaki Imai, proviene de dos ideogramas japoneses:
“Kai” que significa cambio y “Zen”
que quiere decir para mejorar. Así, podemos
decir que “Kaizen” es “cambio para mejorar”
o “mejoramiento continuo”, como comúnmente
se le conoce.
El
primer libro de Imai sobre Kaizen fue publicado en inglés
en 1986, y tres años después, en 1989, apareció
la primera impresión en español. A principios
de los ’90, la Asociación Japonesa de Relaciones
Humanas editó “Kaizen Teian 1” y “Kaizen
Teian 2”, cuyo tema gira en torno a la implementación
de sugerencias originadas por trabajadores de línea
para mejorar sus procesos productivos. En 1997 Imai publicó
“Gemba Kaizen” y realizó una gira de promoción
visitando México en mayo de ese año. Desafortunadamente,
fuera del gran recibimiento brindado por la planta Caterpillar,
en Garza García, Nuevo León, Imai pasó
prácticamente desapercibido
Los
dos pilares que sustentan Kaizen son los equipos de trabajo
y la Ingeniería Industrial, que se emplean para mejorar
los procesos productivos. De hecho, Kaizen se enfoca a la
gente y a la estandarización de los procesos. Su práctica
requiere de un equipo integrado por personal de producción,
mantenimiento, calidad, ingeniería, compras y demás
empleados que el equipo considere necesario. No es exclusividad
de expertos, masters ni doctorados en calidad o sistemas de
producción. Se practica en piso con la gente de piso
coordinadas por un facilitador.
La
Práctica de Kaizen
Kaizen
se realiza en un área de Gemba, piso o lugar ocurre
la acción, no en las oficinas. Su objetivo es incrementar
la productividad controlando los procesos de manufactura mediante
la reducción de tiempos de ciclo, la estandarización
de criterios de calidad, y de los métodos de trabajo
por operación. Además, Kaizen también
se enfoca a la eliminación de desperdicio, identificado
como “Muda”, en cualquiera de sus siete formas.
Haciendo
un análisis de lay out, podemos identificar
tres tipos de Muda: en inventario, en transporte y en recorrido.
Los otros cuatro –en espera, en proceso, en exceso de
producción y de retrabajo– pueden detectarse
observando las modificaciones que sufre la pieza durante el
proceso. Por eso, Gemba es el área de trabajo de los
equipos de mejora.
Entre
los instrumentos utilizados en Kaizen se encuentran el Círculo
de Deming, las cinco "S" de Kaizen (los llamados
“soles” en GM), las siete herramientas estadísticas
para la solución de problemas, y el trabajo en equipo.
La aplicación correcta y constante de estas técnicas
garantiza el incremento de un 5% mínimo mensual de
productividad en cualquier área seis semanas después
de su implementación.
Si
bien el concepto de Kaizen empieza a ser adoptado por un par
de maquiladoras, la cultura organizacional del medio no favorece
el florecimiento y el desarrollo integral de esta filosofía.
Uno de los principales obstáculos al implementar Kaizen
es la impaciencia de la gerencia por ver resultados inmediatos,
no sólo en el área seleccionada, sino en toda
la planta.
El
otro, el más crítico, es la incapacidad de la
organización para apoyar y reconocer los equipos de
mejoramiento (aquí no hablamos de equipos autodirigidos)
capaces de tomar decisiones propias en situaciones de trabajo
que directamente los afectan. Y el tercer obstáculo,
el golpe definitivo, es la falta de seguimiento por la alta
gerencia.
Kaizen,
sin embargo, puede ser la respuesta para muchos gerentes de
maquilas que desean lograr resultados a corto plazo con poca
inversión siempre y cuando se decidan a correr los
riesgos de: 1) reconocer que existe un problema; 2) crear
una organización basada en equipos; 3) mejorar sus
procesos humanos y productivos; y 4) comprometerse con la
filosofía Kaizen.
“Si
no se reconoce ningún problema –dice Masaaki
Imai– tampoco se reconoce la necesidad de mejoramiento.
La complacencia es el peor enemigo de Kaizen”.
(Paradigmas
es un espacio disponible a todos los empleados de empresas
de todos los niveles: staff, salary, indirectos y sindicalizados,
para tratar asuntos de interés común en forma
positiva. Sugerencias: E-mail marib58@prodigy.net.mx)
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