“Buscando
la gran verdad, encontré la sencillez,
viendo la sencillez, descubrí la esencia”.
Proverbio Oriental
“¿Blanchard?,
¿Liderazgo Situacional?, setentista; pasado de moda,
todo el mundo lo conoce.”
“¿El
Myers Briggs Type Indicator?, desactualizado, debe haber algo
más moderno.”
“¿Adizes
y sus roles gerenciales?, muchos no lo conocen… no sé
si lo entenderán.”
“¿Lazzati?
¿El MAO?..., Me suena el MAO, pero no creo que funcione
acá”
Tengo
un amigo, y a la sazón destacado colega, que una vez
me dijo: “Jorge, a partir de cierta edad prometí
tomarme las cosas con mucha más calma… por eso,
hago todo más despacio… camino despacio, hablo
despacio, leo despacio, sonrío siempre y por sobre
todo, tengo muchísima más paciencia con ciertas
gerencias de Recursos Humanos o Capacitación con las
que me toca trabajar”.
Me
acuerdo de mi amigo cada vez que escucho frases como las del
encabezado que, créame, son citas textuales provenientes
de responsables o asistentes directos del “número
uno” del área de Recursos Humanos y/o Capacitación,
de por lo menos cinco de cada diez empresas que visito.
Si
uno les quitara la primera parte, o sea el autor y su propuesta,
pareciera que se estuviera hablando de una marca de autos
o de un modelo de computadoras, o de cualquier otro producto
que se pretende introducir en un mercado ya “evolucionado”,
por lo que su lanzamiento en dicho mercado se constituiría
en un rotundo fracaso.
Es
aquí cuando recuerdo la cita de mi amigo e intento
que el diálogo con mi interlocutor transite más
o menos por estos carriles:
JFB:
Aprovechando el conocimiento que poseen del Modelo de Liderazgo
Situacional, ¿cómo alinean, adaptan, dicha teoría
a los objetivos de negocio de esta Compañía?
RRHH:
No entendí tu pregunta…
JFB:
¿Tienen la matriz de evolución del grado de
desarrollo de la gente, de su relación con las competencias
claves de esta compañía, y cómo evolucionan
sus comportamientos de acuerdo a los objetivos de negocio
de tu empresa?
RRHH:
No, me temo que no…. Yo sé que la gente hizo
el curso de dos días, se supone que manejan “los
cuadritos” del grado de desarrollo, pero no se hizo
un seguimiento luego de cómo lo aplicaron. Pero estamos
trabajando muy bien en todo eso.
JFB:
¿Cuentan con un “mapeo” de la esperada
evolución del estilo de Liderazgo predominante entre
sus supervisores clave, tal como sugiere el Modelo?
RRHH:
Tenemos el “Competency Model” que dice que un
Líder en esta empresa debe ser “Integrador y
promotor de una cultura de Alta Performance…”.
Invertimos mucho tiempo y dinero en el desarrollo de ese modelo.
JFB:
Bien, ¿qué significa eso en términos
de un número, de una venta…?
RRHH:
No hay indicadores que te permitan establecer dicha relación.
JFB:
Recomiendo que revisen la aplicación del Modelo, porque
los puede ayudar entre otras cosas a elaborar la información
que te mencioné en las preguntas… por cierto,
me comentaste que también trabajaron Estilos Personales
– MBTI…
RRHH:
Sí, se divirtieron “adivinando” quién
era ISTJ o ENTP y todo eso…
JFB:
¿Relación con el negocio…, concretamente
en el incremento del margen bruto para el caso de ustedes?
RRHH:
No, eso no creo que contribuya, además como te dije,
a mi criterio el modelo ya está desactualizado.
VOLVER A LAS FUENTES…
Por
cierto este extracto no representa una generalización.
Sin embargo, respuestas similares son las que suelo escuchar
entre colegas que dicen “conocer” ciertos modelos
“clásicos” de Management.
Estos
encuentros, me inducen a compartir con ustedes algunas reflexiones:
-
Ciertas áreas de RRHH/Capacitación critica/desecha/archiva
valiosos modelos clásicos de Management porque están
“pasados de moda”.
-
Conocen la faz “teórica” del modelo pero
tienen enormes dificultades para aplicarlo
a la realidad de su propia empresa.
-
Descartan modelos que no han sabido/podido adaptar y convertir
en herramientas de gestión complementarias
a procesos formales vigentes en sus empresas, tales como Selección,
Evaluación de Desempeño, Detección de
Talentos, Diseño de Modelos de Competencias, Operacionalización
de comportamientos ligados a objetivos de negocios, etc.
-
La realidad me muestra abrumadora y cotidianamente
que, correctamente adaptados, los modelos de Liderazgo Situacional,
Estilos Personales y Roles Gerenciales, para mencionar sólo
unos pocos “clásicos”, brindan excelentes
indicadores de gestión, valiosos para cualquier gerente
y para enriquecer los procesos de RRHH tradicionales.
-
A nivel empresas y de acuerdo con sus objetivos de negocio,
las Areas de RRHH/Capacitación no han contribuido
a crear mejores prácticas o “nuevos modelos”
que superen a aquellos que se descartan por “viejos”.
-
Se invierte mucho en gurúes que prometen que los problemas
de su empresa se terminarán, a cambio de que usted
lo escuche dos horas; pero se desconoce la gran practicidad
y vigencia que aún tiene Maslow, cuyos invalorables
aportes van mucho más allá de la a menudo erróneamente
interpretada, y peor aplicada, “Pirámide de Necesidades”.
-
Se critican Modelos de Gestión de Personas, desde lo
que no dicen. Escucho, por ejemplo, “el modelo de Adizes
no contribuye al desarrollo de perfiles de puesto; por lo
que no nos sirve”. En descargo del distinguido autor,
debo decir que su modelo en ningún momento se vincula
con el desarrollo de perfiles.
-
Predomina aún un claro perfil de comprador de “cursos
que sean divertidos” (cita textual de la responsable
de Capacitación de una distinguida cadena de Hipermercados
de Argentina), en lugar de considerar el curso como el punto
inicial para alinear comportamientos y desempeños a
objetivos de negocio.
-
Se desconoce que “el cambio que queremos lograr en nuestra
gente con el curso” (textual de Jefe de Capacitación
de cadena Hotelera con sede en Buenos Aires), nunca se logrará
con el curso. El cambio es un proceso de largo plazo, por
lo que no alcanzan 16 hs. de un “divertido” curso.
CICLO DE APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL:

©
2006 CB & Asociados – Representing Inmark Intl.
USA
El
presente gráfico resume nuestra experiencia aplicando
la metodología “Beyond the Training”®.
En el mismo se observa que el verdadero desafío no
consiste únicamente en capacitar, sino en generar HABITOS
CONDUCENTES A OBJETIVOS DE NEGOCIO.
En
este enfoque, la capacitación “tradicional”
cumple un rol necesario pero para nada suficiente. La condición
de suficiencia es lograr transferirla al trabajo (es decir,
que el conocimiento se convierta en habilidad), y de manera
trascendente que la habilidad se convierta en un HABITO orientado
a resultados.
Sólo
a partir de la generación de hábitos, que la
experiencia validará como “drivers” para
el cumplimiento de los objetivos de negocio, se generará
GRADUAL PERO SOSTENIDAMENTE el necesario cambio actitudinal
y consiguiente alineamiento del desempeño a las metas
corporativas
Por
supuesto que este camino es complejo y requiere TIEMPO. Es
precisamente ahí donde invito a muchos de mis colegas
a no creer que exclusivamente con capacitación “lograremos
el cambio que nuestra gente y empresa necesitan”.
LOS CLASICOS: EL PRIMER PASO
La
experiencia me enseña todos los días que la
mejor manera de conocer la viabilidad de un Modelo, no pasa
por decir que está desactualizado o por criticarlo
desde lo que no dice.
Pasa
por EXPERIMENTARLO, TRABAJARLO, COTEJARLO CON OBJETIVOS DE
NEGOCIO, y por qué no, RECREARLO a partir de la realidad
y necesidad puntual de cada empresa.
Volver
a las fuentes implica saber leer “la letra chica”
de grandes autores, que tanto hemos leído y tan poco
aplicado. Si nadie se atreve a decir que Drucker está
pasado de moda, ¿por qué sí Maslow, Blanchard,
Adizes y tantos otros se descartan por “anacrónicos”?
Tal
vez más sano resulte reconocer que no se ha sabido
encontrar la “aplicación práctica
y situacional al negocio” de los modelos que
hoy muchos condenan al ostracismo.
Mientras
que las organizaciones, permanezcan con los Modelos guardados
en la biblioteca, seguirán tras la búsqueda
de las “últimas tendencias sobre cómo
obtener las grandes verdades”…, hasta que éstas
también pasen de moda, claro. |