Introducción
Bajo
la tecnología tradicional de distribución de
costos indirectos, se realizan los prorrateos de costos de
los centros de servicios a los centros productivos; sin embargo,
los costos acumulados en los centros productivos son asignados
a los productos o procesos normalmente con base en las horas
máquina, horas hombre o unidades producidas; pero estas
bases no reflejan con precisión los recursos consumidos
por los diferentes productos o procesos.
La
metodología de Costeo Basado en Actividades (Activity
Based Costing) se basa en el hecho de que una empresa para
producir productos o servicios necesita llevar a cabo actividades,
las cuales consumen recursos, por lo que primero se costean
las actividades y luego el costo de las actividades es asignado
a los diferentes objetos de costo (producto, servicios, grupos
de clientes y regiones, procesos, etc.) que demandan dichas
actividades; de tal forma se logra una mucho mayor precisión
en la determinación de los costos y de la correlativa
rentabilidad.
Nuevas
reglas para el cálculo de los costos
En
una economía sometida a la globalización, el
correcto cálculo de los costos, a los efectos de su
control y posterior reducción, resulta fundamental
a los efectos de poder competir eficazmente con los oferentes
de otros lugares del planeta. Ello además es también
fundamental a la hora generar estrategias válidas para
el mercado interior.
Ahora
bien, ¿cuáles son éstas reglas?:
- Primero:
superar las barreras organizacionales en cuanto a áreas
o sectores, para dar preponderancia a los procesos.
-
Segundo: debe ayudar a detectar aquellas
actividades y procesos no generadores de valor agregado
para el cliente o la empresa, y por lo tanto ayuda a su
eliminación.
-
Tercero: concentra su atención más
en la eliminación de las actividades innecesarias,
que en la reducción de los costos de las actividades.
-
Cuarto: permitir la fijación de
precios competitivos para sus productos y/o servicios en
el mercado.
-
Quinto: evitar que actividades superavitarias
financien a otras de carácter deficitarias.
Como
bien afirman Eliseu y Pol Santandreu: “La empresa
debe hacer aquello que la haga mejor que sus competidores”,
y para ello es menester contar con un buen sistema para el
cálculo de los costos.
¿Qué
es el ABC?
El
ABC fue generado como un método destinado a dar solución
a un problema que tiene lugar en la mayoría de las
organizaciones que utilizan el sistema tradicional de costeo,
consistentes ello en:
- La
incapacidad de reportar los costos de productos individuales
a un nivel razonable de exactitud.
- La
incapacidad de proporcionar retroinformación útil
para la administración de la empresa a los efectos
del control de las operaciones.
Por
tales circunstancias, los directivos de las empresas que venden
una variedad de productos y servicios toman decisiones cruciales
para la marcha de la organización, como la determinación
de precios, la composición de productos y la tecnología
de procesos a aplicar, basándose en una información
de costos notoriamente inexacta e inadecuada.
Los
sistemas tradicionales de costos basan el proceso de “costeo”
en el producto. Los costos se remiten al producto porque se
presupone que cada elemento del producto consume los recursos
en proporción al volumen producido. Por lo tanto, los
atributos de volumen del producto, tales como el número
de horas de mano de obra directa, horas máquina, cantidad
invertida en materiales, se utilizan como “direccionadores”
para asignar costos indirectos. Estos direccionadores de volumen,
sin embargo, no tienen en cuenta la diversidad de productos
en forma de tamaño o complejidad. No existiendo tampoco
una relación directa entre el volumen de producción
y el consumo de costos.
Al
contrario de lo antes expresado, el Costeo Basado en Actividades
basa el proceso de costeo en las actividades; lo cual implica
que los costos se rastrean de las actividades a los productos,
basándose para ello en la demanda de productos para
estas actividades durante el proceso de producción.
Por lo tanto, los atributos de las actividades, tales como
horas de tiempo de preparación, o número de
veces involucrados, se utilizan como “direccionadores”
para asignar los costos indirectos.
Como
el número de la actividad mide los incrementos utilizados,
el ABC permite captar mejor los factores económicos
subyacentes a la operación de la empresa, lo
que permite obtener costos de productos más exactos.
¿Qué
dio lugar al Sistema ABC?
Muchos
gerentes entienden intuitivamente que sus sistemas contables
distorsionan los costos de los productos, y hacen ajustes
informales para compensar. Sin embargo pocos gerentes pueden
predecir la magnitud y el impacto de los ajustes que deberían
hacer.
Cabe
identificar tres factores independientes pero simultáneos
como las razones principales que justifican la necesidad y
la práctica del ABC:
1.
El proceso de estructura de costos ha cambiado notablemente.
A principios del siglo veinte, la mano de obra directa representaba
aproximadamente el 50% de los costos totales del producto,
mientras que los materiales representaban un 35% y los gastos
generales el 15%. Ahora, los gastos generales normalmente
hacienden a cerca del 60% del costo del producto, con los
materiales en el orden del 30% y la mano de obra directa
en tan sólo un 10%. Obviamente, el empleo de las
horas de mano de obra directa como base de asignación
tenía sentido hace 90 años, pero no tiene
validez dentro de la estructura de costos actual.
2.
El nivel de competencia que confronta la mayoría
de las firmas ha aumentado notoriamente. El entorno competitivo
mundial y rápidamente cambiante no es un cliché,
es una realidad perturbadora para muchas firmas. Conocer
los costos reales de los productos es esencial para sobrevivir
en esta nueva situación competitiva.
3.
El costo de la medición ha bajado a medida que mejora
la tecnología de procesamiento de la información.
Incluso hace veinte años, el costo de acumular, procesar
y analizar los datos necesarios para ejecutar un sistema
de ABC habría sido prohibitivo. Hoy, sin embargo,
estos sistemas de medición de actividades no sólo
son financieramente accesibles, sino que una gran parte
de los datos ya existen en alguna forma dentro de la organización.
Por lo tanto, el ABC puede resultar sumamente valioso para
una organización, porque proporciona información
sobre el alcance, costo y consumo de las actividades operativas.
¿Qué
beneficios y usos estratégicos pueden
derivarse de esta información?
Podemos
resumir las ventajas y beneficios de la aplicación
del ABC en los siguientes puntos:
1)
Permite la investigación sobre las causas que originan
las actividades y a su vez los costes.
2)
No plantea dificultades de implantación en cualquier
tipo de organización.
3)
Es compatible con el método de Costes Totales, o
Full Costing, ya que de hecho se fundamenta en el cálculo
del coste total.
4)
Permite su adaptación tanto a los costes históricos
como a los costes standard.
5)
Facilita la eliminación de aquellas actividades que
no generan valor.
6)
Permite el cálculo “a priori” de actividades
que se deseen incorporar, así como el impacto que
las mismas producirían de llevarse a término.
7)
Facilita la toma de decisiones estratégicas, ya que
pone de manifiesto el nivel real de competitividad de la
empresa, así como las posibilidades de éxito
o fracaso frente a la competencia.
En
relación al punto 5º, cabe acotar que de múltiples
empresas occidentales que auditan sus actividades, se ha llegado
a determinar que entre un 50 y un 70 por ciento de dichas
actividades no son valoradas por sus clientes.
Este
dato refleja la importancia que tiene el análisis
de las actividades y el valor agregado que las mismas generan.
Principios
del método ABC
Las
dos ideas fundamentales de las cuales parte la metodología
en cuestión son:
1)
Los productos no consumen costes sino actividades.
2)
Las actividades son las que realmente consumen recursos.
Los costes son la expresión cuantificada de los recursos
consumidos por las actividades.
De
ello se deriva, en primer lugar, que la gestión de
los costes se deberá centrar, principalmente, en las
actividades que los originan, llevando a que la gestión
óptima de las mismas generen la reducción de
los costes que de ellas se derivan.
En
segundo lugar, debe establecerse una relación causa/efecto
entre las actividades y los productos o servicios. De ello
se deriva que a mayor consumo de actividades corresponde la
imputación de mayores costes y viceversa.
Por
último, y en tercer lugar, tenemos la mayor objetividad
en la asignación de los costes, resultante ello de
conocer los recursos consumidos en cada actividad. Por lo
tanto, la imputación al producto o servicio será
en función de las actividades que haya producido o
consumido.
El
ABC concede la posibilidad de analizar la información
no sobre los costes que se les ha imputado en función
de un determinado criterio, sino para detectar aquellos trabajos
innecesarios que deben ser origen de reducción e incluso
de eliminación.
El
ABC en acción
Los
sistemas de administración de costos basados en actividades
(ABC) ubican los costos generales a las actividades específicas
que los ocasionan, con lo cual proporcionan un costo del producto
más seguro. Cuatro conceptos clave diferencian los
sistemas de contabilidad de costos basados en actividades
de los de contabilidad de costos tradicional, lo que permite
a los sistemas basados en actividades proporcionar datos de
costos del producto más precisos:
I.
Contabilidad de actividad. En un sistema basado en
actividades, el costo del producto es la suma de todos los
costos que se requieren para fabricar y entregar el producto.
Las actividades que desarrolla una empresa consumen sus recursos,
y la disponibilidad y uso de recursos crean costos. La contabilidad
de actividades descompone a una organización en una
estructura de actividades que proporciona un análisis
razonado de causa y efecto de cómo los objetivos fundamentales
y sus actividades asociadas crean costos y tienen como resultado
productos. Un sistema ABC efectivo usa el siguiente método:
A.
Determinar las actividades fundamentales que se deben llevar
a cabo para satisfacer los objetivos de una empresa. Las actividades
permiten la identificación de cómo una compañía
despliega sus recursos para lograr sus objetivos básicos.
B.
Determinar las relaciones causales que permiten que los productos
(resultado) se atribuyan a los insumos (recursos). Un gran
número de estas relaciones se basará en mediciones
no relacionadas con el volumen como el número de partes
en un diseño nuevo.
C.
Comprobar la salida de una actividad en términos de
una medida del volumen de actividad a través del cual
los costos de un proceso de negocios varían de forma
más directa (por ejemplo, número de configuraciones
de máquina que se requieren para un diseño complejo).
D.
Relacionar las actividades con los productos (u otros objetos)
y determinar cuánto de cada actividad se dedica a ellos.
Una estructura de costos, conocida como lista de actividades,
se usa para describir cada patrón de consumo de actividad
del producto.
E.
Determinar los factores fundamentales de éxito mediante
los que las actividades de la empresa se pueden alinear con
los objetivos estratégicos planteados. Este paso indica
qué tan efectivamente se lleva a cabo el funcionamiento
que se desea a través de las actividades que la compañía
emprende.
F.
Tomar medidas, con la filosofía de mejoramiento continuo,
sobre las oportunidades de productividad que se identifican
en los pasos A-E. Como el costo de actividad es la razón
de los recursos consumidos por una actividad a la medida de
la producción de la actividad, un medio para evaluar
la efectividad y eficacia (es decir, productividad) está
disponible para los administradores. Ahora se pueden evaluar,
en forma realista, varias alternativas para realizar los cambios
que se desean en los patrones de actividad, a través
de la inversión o de medios organizacionales.
II.
Conductores de costos. Un conductor de costos es
un suceso que afecta al costo/funcionamiento de un grupo de
actividades relacionadas. Los conductores de costos familiares
incluyen el número de configuraciones de máquina,
número de avisos de cambios de ingeniería y
número de órdenes de compra. Los conductores
de costos reflejan las demandas colocadas sobre las actividades
en los niveles de actividad y producción. Al controlar
el conductor de costos, se pueden eliminar los costos innecesarios,
lo que tiene como resultado una mejora en el costo del producto.
III.
Identificación directa. La identificación
directa implica atribuir costos a aquellos productos o procesos
que consumen recursos. Muchos costos generales ocultos se
pueden identificar de forma efectiva a los productos, proporcionando
de esta manera un costo del producto más exacto.
IV.
Costos agregados sin ningún valor. En los
procesos de producción, los clientes pueden percibir
que ciertas actividades no agregan valor al producto. Mediante
la identificación de los conductores de costos, una
empresa puede determinar con precisión estos costos
innecesarios. Los sistemas de costos basados en actividades
identifican y colocan un costo sobre las actividades ejecutadas
(que agregan valor y que no lo agregan) de modo que la administración
puede determinar los cambios esperados en los requerimientos
de recursos para cada actividad. En contraste, los sistemas
de costos tradicionales acumulan costos mediante partidas
de línea presupuestaria y por funciones.
Estos
cuatro conceptos básicos se incluyen en los sistemas
de contabilidad de costos basados en actividades, y conducen
a información de contabilidad de costos más
precisa. Además, los sistemas de contabilidad de costos
basados en actividades proporcionan más flexibilidad
que los sistemas tradicionales porque producen una variedad
de cifras de costos útiles para contabilidad de tecnología,
contabilidad de costos de productos y análisis de ciclo
de vida. Además, estas cifras de costos se pueden aplicar
en la toma de varias decisiones especiales, que incluyen determinación
de inventarios, presupuestar/pronosticar, análisis
de línea de productos, decisiones tipo hacer/ comprar
y diseño de costos.
Conclusión
Para
poder competir en el ambiente de negocios de hoy, las empresas
requieren contar con información sobre los costos y
la rentabilidad total del negocio que les permita tomar decisiones
estratégicas y operativas en forma acertada. Contar
con este tipo de información de manera precisa y oportuna
sirve de base a la alta dirección y a la gerencia de
una empresa para buscar maximizar el rendimiento del negocio.
Si
bien existe una fuerte necesidad de gestionar y asignar los
gastos generales, los sistemas de contabilidad de costos tradicionales
ya no son eficaces.
La
implantación del ABC sirve a los efectos de lograr
la reducción de costos, incrementar las utilidades,
mejorar el desempeño y hacer factible la mejora continua.
Bibliografía
An ABC Manager’s Primer – Gary
M. Cokins – Edit. John Wiley & Sons, Inc. –
1992
Modelos de ABC/ABM – Samuel Cogan – Qualitymark
Editora – 1997
Activity Based Costing for Small and Mid Sized Businesses
– D. Hicks – Edit. John Wiley & Sons –
1995 |