Mucho
se ha escrito en relación a la creatividad e innovación
aplicada en la vida empresaria y laboral. Y esto se debe a
que la creatividad construye ventajas competitivas muy difíciles
de imitar y energiza a toda la compañía, generando
nuevos escenarios futuros basados en la vitalidad.
En
este contexto, la pregunta que más se hacen los empresarios
es: ¿Hay forma de aumentar la creatividad de nuestra
gente?
Para
responderla, lo primero que hay que definir es si ser creativo
e innovador es algo innato o se puede adquirir. ¿El
creativo nace o se hace? La respuesta, según las últimas
tendencias en management, es que la creatividad es una habilidad
que se entrena y se va desarrollando, como si fuera un músculo,
con el ejercitar diario. Algo que se puede ir logrando de
a poco.
Luego
habría que determinar a qué llamamos algo creativo,
porque señalar la innovación y la creatividad
habla más del que opina que del que crea. Es decir,
que los juicios que emite una persona acerca de un producto
o servicio están ligados directamente con el entorno
cultural de esa empresa o institución, ya que algo
puede ser muy creativo y original para una persona, y poco
creativo para otra.
En
tercer lugar, hay que analizar qué hacer cuando estamos
en pleno proceso de creación, para poder generar una
idea o propuesta innovadora.
Dado
que algo puede ser novedoso y original según quien
lo evalúe, lo que sugerimos es desarrollar la escucha
sobre lo que podrían opinar aquellos que van a valorar
el acto creativo. Es decir, “ponerse en los zapatos
del otro” e imaginar qué nos dirá desde
su cultura organizacional acerca de lo que estamos creando.
La clave esta ahí, en escuchar las necesidades. La
idea surge como solución a un problema, y las respuestas
están dentro nuestro.
Pero
se pueden generar espacios de actividades en las organizaciones,
para fomentar la creatividad y la innovación. Hay propuestas
en las que se crean contextos para que los participantes puedan
darse cuenta del potencial creativo que tienen, y una vez
que lo comprobaron, ya no pueden mirar hacia otro lado.
Sólo
hay que escuchar las preguntas. La innovación es una
nueva forma de hacer algo. Es la creatividad puesta en el
mercado.
Cómo
crear un contexto que facilite la creatividad
De
la misma forma en que vamos al gimnasio y utilizamos diversos
elementos para desarrollar músculos, para crear también
sirve generar un contexto apto. Algunas claves para desarrollar
la creatividad pueden ser:
–
Trate de salir cada tanto del espacio de trabajo habitual.
Hay lugares más inspirativos que otros.
–
Arme pequeños grupos de trabajo, de no más de
cinco personas.
–
Disponga un tiempo de trabajo diario, semanal o mensual, destinado
exclusivamente a la innovación.
–
Comunique los resultados logrados por la innovación
dentro de esos grupos, por pequeños que sean (no olvide
la famosa retroalimentación del trabajo en equipo).
–
Acepte que está dentro de un proceso, y que es probable
que no surjan novedades en las primeras reuniones.
–
Una sucesión de reuniones creativas forma un proceso
creativo.
–
Reciclar no es copiar: una idea, reciclada para un contexto
que la desconocía, también significa innovación,
y muchas veces nos ayuda a atenuar la presión de crear
todo el tiempo. Aquí, lo creativo es adaptar y vender
una propuesta a quien desconoce que fue creada anteriormente.
–
La mirada del otro enriquece. De una idea surgen muchas otras,
y esa es la magia del trabajo en equipo y la retroalimentación.
–
Incorpore energía para los músculos creativos:
aliméntelos con lecturas, observación en conjunto
de videos, viajes a otras culturas, inmersiones en páginas
de Internet de otras industrias, lectura de encuestas de mercado,
etc., para generar esa fuerza creativa que disparará
nuevas ideas.
–
Sume al equipo a clientes internos o externos. Es muy valioso
tenerlos ahí y preguntarles qué necesitan. Sugerimos
escuchar, escuchar y escuchar.
–
No emita opiniones cuando alguien esboza una idea. Una idea
no mata a otra, en realidad ganamos dos ideas. No diga no
sólo por el no.
–
No reprima lo que piensa, aunque le parezca que no va a ser
útil.
–
Anote y registre todo. Lo que no nos sirve hoy, nos puede
servir mañana.
–
No de nada por sentado. Grandes ideas surgieron de poner en
primer plano algo muy obvio, que para muchos era invisible.
Algo
importante de señalar es que nadie cambia algo que
no está dispuesto a cambiar. Por eso hay que enrolar
a todo el personal en la necesidad de estar creando e innovando,
como una manera de construir esa ventaja competitivas que
va a distinguir y beneficiar a toda la compañía. |