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Recuerdo
algunos años atrás, cuando trabajaba en una
importante compañía de seguros en Buenos Aires,
una charla distendida y relajada con mi jefa inmediata, la
Gerente de Comunicación e Imagen, y nuestro jefe común,
el Director de Marketing. Eran más de las ocho de la
noche y habíamos terminado el trabajo para el cual
nos habíamos quedado hasta esa hora. “Prepárense
para ser independientes”, nos dijo el Director de Marketing.
Se
refería a la dificultad para volver a encontrar un
trabajo digno si uno es despedido de la organización
después de los 40. De los tres, la única que
sigue siendo empleada actualmente es mi entonces jefa directa.
El entonces Director de Marketing y yo mismo ya pasamos, efectivamente,
la barrera de los 40. Ambos somos ahora emprendedores independientes.
¿Le resulta familiar el relato?
No
le estaré diciendo nada novedoso si le digo que el
trabajo, tal como lo pensamos en su forma tradicional, está
cambiando radical y aceleradamente.
La
expresión “trabajar desde casa” ya no es
futurología laboral. Es el presente. Y es un fenómeno
que está creciendo. Si usted no entró ya en
la ola, prepárese, porque la probabilidad de que lo
haga, más temprano o más tarde, es alta. Si
usted todavía no tomó las riendas de su futuro,
hágalo ahora mismo. Insisto: ¡prepárese!
Y
sobre todo, hágalo con entusiasmo, con optimismo, con
convicción. ¡Anímese! ¿Le asusta?
¿Cree que eso no es para usted? ¿Se siente más
seguro bajo las alas de su empleador? Créame: si usted
piensa que está más seguro allí, se está
engañando a sí mismo. Ya no hay lugar seguro
y –valga la paradoja– lo más seguro es
estar preparado para el cambio.
Yo
mismo, aun como profesional independiente, sigo preparándome
para un nuevo cambio. Para nuevos cambios, en plural.
Sin
ir más lejos, hace unos días conversaba con
mi hijo de 16 años, que está observando con
atención y curiosidad un negocio al que ingresé
hace poco, como Distribuidor de una reconocida empresa Multinivel,
en la industria del bienestar. Un negocio que permite trabajar
“desde casa” y a tiempo parcial, e ir desarrollando
una organización que en un plazo relativamente breve
(¿cinco o seis años es mucho tiempo?) me podría
estar generando ingresos que difícilmente podría
obtener mediante mis actividades actuales.
Mi
hijo –que ya se está haciendo las preguntas habituales
a esta edad relativas a su futuro laboral– me decía
que lo que yo empecé a hacer ahora le parece una alternativa
interesante también para él en un par de años.
Yo le dije: “Me parece bien, pero no apuestes todas
tus fichas a esto, siempre tienes que estar preparado para
cambiar”.
Siempre
hay que estar preparado para el cambio. Desarrolle una mente
abierta, inquieta, inquisidora. No se quede quieto. ¡Anímese!
¡Atrévase!
Ni
empleado ni empresario,
pero con una organización propia
Y
hablando de negocios “Multinivel” (Marketing Multinivel
o también llamado Network Marketing), es una opción
que presenta muchas y muy interesantes ventajas y beneficios.
¡Alto!
No estoy hablando de la multiplicidad de negocios “truchos”
(como llamamos en Argentina a las propuestas y los productos
que carecen de ética y seriedad, respaldo y respetabilidad).
No estoy hablando de esas propuestas que inundan todos los
días su casilla de e-mail, con productos espurios,
pirámides de dinero o nubes de humo, cuyo único
fin es vender algo que no tiene ningún valor, sólo
para hacerle ganar dinero a personas que no sabemos ni quiénes
son, ni en qué lugar del planeta se encuentran, y que
no tienen ninguna presencia jurídica ni legal, y que
un día desaparecerán tan fantasmagóricamente
como aparecieron.
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Estoy
hablando de “negocios”, de trabajo serio, de lo
que algunos llaman los “nuevos profesionales”.
Estoy hablando de empresas con presencia real, legalmente
constituidas, con oficinas comerciales reales, con trayectoria
y reconocimiento internacionales. Y sobre todas las cosas,
con productos o servicios reales y que tienen una utilidad
real e indiscutible para las personas. Que tienen un valor
de uso.
Ser
Distribuidor de una organización que reúna estas
características tiene, como le decía, ventajas
y beneficios que pueden resultar muy seductores, y con un
sustento y una justificación genuinos. Veamos algunos
de ellos:
–
Inversión inicial mínima. A diferencia
del altísimo costo que requiere montar y desarrollar
una empresa propia, ingresar como Distribuidor de una organización
Multinivel requiere una inversión mínima, normalmente
menos de un sueldo promedio.
–
Riesgo mínimo. Quien inicia un negocio propio
muchas veces pone en juego todo su capital. Muchas personas
llegan a poner en juego su propio techo (y más, sus
vínculos familiares) a través de una hipoteca
de futuro incierto. No pocos han perdido todo en la aventura.
Quien invierte para ingresar como Distribuidor de un negocio
Multinivel, en el peor de los casos terminará consumiendo
él mismo los productos que haya adquirido como parte
del “kit inicial”.
–
Marca, producto, organización. ¿Cuánto
cuesta, en términos de dinero, tiempo y esfuerzo, desarrollar
una marca? ¿Tiene usted un producto o un servicio para
ofrecer a un mercado potencial? ¿Tiene las habilidades,
los conocimientos y el talento para desarrollar una organización,
una empresa? Como Distribuidor de una empresa Multinivel,
todo eso ya está incluido en el “kit inicial”
que usted adquiere. Y ya está funcionando para usted.
Ni siquiera deberá preocuparse por la contabilidad
de la empresa, por la logística, por la contratación
de empleados, por las cuestiones legales.
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–
Sin jefes ni horarios. O como se dice habitualmente,
usted es su propio jefe. Usted no tendrá que sufrir
más el carácter cambiante (en el mejor de los
casos) de un jefe que tiene que dar cuenta a sus propios superiores
de los objetivos a cumplir. Ni órdenes incongruentes
o “estúpidas”. Ni pedir permiso para llegar
más tarde o para retirarse más temprano, ni
dar explicaciones de por qué ayer no fue a trabajar.
Suena bonito y, lo mejor de todo: lo es. Usted maneja su propia
agenda. Claro que eso también conlleva un gran sentido
de la responsabilidad y una cuota no pequeña de disciplina.
¿La tiene usted? Sino, comience ya mismo a desarrollarla.
Le será muy necesaria.
–
Sin límites de ingresos. ¿Tiene un
techo al que puede aspirar como empleado en la empresa en
la que está trabajando actualmente? En una organización
Multinivel, habitualmente no hay límites. Todo depende
de usted. Puede empezar ganando un monto pequeño, pero
si se esmera y pone entusiasmo, esfuerzo y perseverancia,
puede llegar a tener ingresos realmente impensados. O puede
conformarse con el ingreso que usted se proponga. Pero los
límites se los pone usted mismo. (Una advertencia:
si alguien le promete ganar mucho dinero en poco tiempo, huya.
Es mentira, o prácticamente imposible, a menos que
usted sea un talento extraordinario. Ganar mucho dinero en
una empresa seria lleva tiempo. Quienes lo logran, habitualmente
lo hacen en no menos de cinco o seis años, como mínimo.)
–
Capacitación y entrenamiento. En una empresa
tradicional, es difícil encontrar un colega o un superior
que esté dispuesto a enseñarle de buena gana
lo que él sabe para que usted pueda hacer lo mismo.
Imperan la rivalidad, los celos, las envidias. En una organización
Multinivel, usted se sorprenderá del esfuerzo que otros
(sobre todo su Patrocinador) harán para que usted aprenda
y triunfe lo más rápido posible. Es que cuanto
mejor le vaya a usted, más dinero ganarán quienes
estén en su “línea ascendente”,
su Patrocinador, el Patrocinador de su Patrocinador, y así
siguiendo. Ellos estarán tan interesados como usted
en que usted ascienda en la escala. Y usted pronto aprenderá
que usted querrá lo mismo de los Distribuidores que
usted haya patrocinado, y se esforzará por compartir
con ellos sus conocimientos y su experiencia.
¿Un salvavidas para fracasados? Ahá…
¿Todo
esto le suena demasiado “paradisíaco”?
Si es tan maravilloso, ¿por qué tan poca gente
se involucra en negocios de este tipo? ¿Los vendedores
y las vendedoras de Avon, Mary Kay y Tuper Ware son “fracasados”
que intentan sobrevivir en un escenario marginal? Estas y
otras preguntas pueden tener, y seguramente tienen, su fundamento.
Pero, ¿acaso las empresas tradicionales no están
también llenas de fracasados y mediocres? En todo caso,
le propongo considerar que en todas las ramas de actividad,
en todos los rubros, en todo tipo de organizaciones, hay muchos
mediocres y fracasados, y pocos triunfadores y exitosos.
La
pregunta es: ¿qué quiere usted para sí
mismo? ¿Le sienta bien la idea de pasar toda su vida
ocho, nueve, diez horas por día, de lunes a viernes
(o tal vez hasta los fines de semana) como empleado de una
empresa? ¿Se siente a gusto haciendo lo que otro le
dice que tiene que hacer? ¿No toleraría tener
que organizar su propia agenda, planificar sus actividades
y desarrollar su propia organización? Entonces quédese
allí. Pero hágase un favor: hágalo con
ganas, con entusiasmo, con pasión, no sea quejoso ni
ande lamentándose y hablando mal de otros a sus espaldas.
Hágase su propio plan de carrera como empleado. Y no
se detenga ante los obstáculos. Sea un triunfador.
La
buena noticia es que para iniciar una actividad como Distribuidor
Multinivel, o como un Network Marketer, usted no necesita
dejar lo que está haciendo actualmente. Puede hacerlo
a tiempo parcial, comenzar ganando un dinero extra, y si le
va bien, con el tiempo podrá evaluar y tomar las decisiones
que le parezcan más adecuadas. Con tranquilidad. Sin
apresuramientos. Sin presiones. Nadie podrá obligarlo
a hacer nada que usted no quiera.
Muchas
personas dicen: “Eso no es para mí, yo no sirvo
como vendedor”. Se sorprendería de ver la cantidad
de personas que decían exactamente eso, y hoy son exitosos
Distribuidores de las más variadas organizaciones de
Network Marketing. Literalmente millones de personas alrededor
del mundo.
A
muchas personas, involucrarse en un negocio en el mundo del
Network Marketing les ayudó a desarrollar talentos,
capacidades y habilidades que nunca antes habían siquiera
imaginado que podían tener. No sólo habilidades
y talentos “comerciales”, pero también
competencias sociales, de relacionamiento. Muchas personas
han vencido prejuicios y temores, y han desarrollado un talento
para vincularse con otras personas, una habilidad para la
empatía, e incluso para la amistad. Muchos han descubierto
y desarrollado talentos de liderazgo sorprendentes. A muchas
personas el Network Marketing las ha ayudado a ser “mejores
personas”.
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