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Cinco
grandes áreas de poder le permiten a todo líder
concretar lo que desea. Merced a un conjunto particular de
habilidades y conductas, inherentes a cada área, el
líder se enfoca y consigue logros que otros no pueden
imitar. Todo subyace en la esencia misma de cada área
de poder, y como verá a continuación, llevan
a la persona a través de un mágico camino hacia
la concreción de sus metas.
Permítame
acompañarle en esta breve recorrida.
AREA
DE LA PIEDRA
–
Lo firme e inmutable: la determinación, la templanza
y la voluntad. La entereza de nuestras convicciones. También
nuestra parte rígida e inflexible.
El
Area de la Piedra marca el inicio de nuestro recorrido. Todo
líder se encamina hacia un propósito, hacia
un objetivo a concretar. Con ello en mente, su voluntad le
abrirá camino, su temple le protegerá cuando
arrecien tormentas o imprevistos, y su firme determinación
guiará su rumbo siempre hacia adelante, hacia lo mucho
por descubrir. Si estos ingredientes de la piedra (determinación,
voluntad y templanza) se asemejan al granito, de seguro logrará
su meta. Si se parecen más a la arena, la primera ola
los disgregará irremediablemente.
Para
muchos, sobre todo los que se quedan en ella sin avanzar un
poco más, el Area de la Piedra representa también
la simple jefatura. No obstante, cuando encuentra sus límites
(fruto del contraste con una mejor realidad) puede ser el
inicio del liderazgo. Estas personas se expresan mediante
férreos conceptos sobre cómo deben ser las cosas
(pase lo que pase), y utilizan expresiones tales como:
- “Esto
no se podrá lograr de otra manera”
- “Aquí
siempre se hicieron las cosas así”
- “Jamás
llegaremos a lo que hace la competencia”
- O
bien, “¿Para qué cambiar ahora?”
Es,
para ellos, un área de conceptos estáticos que,
más por hábito que por naturaleza, les lleva
a ser bastante renuentes al cambio y a la modernización
de las ideas. Muchas personas se sienten cómodas allí,
entonces... ¿para qué cambiar?, piensan. En
sus círculos y organizaciones, llevan a los demás
a conocer su rigor rápidamente.
También
es el área de los prejuicios y de la negatividad, y
muchas veces del cinismo. Nada irá bien, todo tiene
un problema para muchos de los que permanentemente están
en el Area de la Piedra. No se les escucha decir: “¡Qué
oportunidad!”, sino todo lo contrario: “Miren,
¡todo se derrumbará!”
Como
vimos, queda contenido en los límites del Area de la
Piedra tanto lo bueno (la determinación, la templanza
y la voluntad), que nos permitirá avanzar hacia el
liderazgo, como lo malo, que nos transformará en simples
jefes que sólo ordenan. ¿Cómo flexibilizar,
entonces, el Area de la Piedra? Sencillamente, mediante un
cambio de actitud ante las cosas. Un cambio que se inicia
cuando nos preguntamos si lo que hacemos, decimos o pensamos
se condice con la evolución de las ideas y del quehacer
cotidiano. ¿Vamos a favor o a contrapelo de todo esto?
AREA
DEL AGUA
–
Lo escurridizo, inasible, pero a la vez, adaptativo y fuerte.
Lo que se acomoda a múltiples escenarios y proyectos.
El
Area del Agua nos permite vislumbrar una de las facetas más
importantes del liderazgo. Dejamos atrás lo rígido
porque nos dimos cuenta que mientras nos obstinábamos
en decir y hacer siempre lo mismo, otros superaban nuestras
estrategias y reaccionaban muchísimo mejor ante los
cambios. En el Area del Agua lo que prima es la adaptabilidad
ante las cosas, y con el tiempo, hacia nosotros mismos. “Flexibilidad”
es la palabra clave. Nuestra mente se torna maleable como
la cera, siempre en manos de las cambiantes directrices que
gobiernan los negocios y la vida. No obstante, el agua, en
los ríos, contiene a la piedra, que bien puede representar
aquí nuestros valores, sobre los que edificamos nuestro
carácter y nuestra conducta. Los ríos trazan
cursos y discurren entre infinidad de vueltas, creando energía
a la vez que remansos. Por ello, el agua simboliza la mejor
combinación de tres habilidades para el liderazgo efectivo:
- La
Adaptabilidad al terreno y las circunstancias.
- La
Energía para arremeter contra los obstáculos.
- La
Alternancia entre lo tumultuoso y lo sereno, sin perder
su esencia.
AREA
DEL AVE
–
Lo que mira más allá de las pequeñas
cosas de la tierra. Lo que remonta vuelo, se eleva y busca
horizontes impensados. Lo que migra, inclusive de continente
a continente.
En
el Area del Ave se aprende a mirar por encima de las cosas,
a no quedarse en un mar de detalles pequeños y por
ello perder la perspectiva general. El río, desde la
perspectiva del ave, es un punto más del paisaje que
observa: están las montañas, el horizonte lejano,
el bosque y un sinfín de cosas más. El ave ve
el cuadro general gracias a que se remonta a cierta altura
(ver los hechos con cierta perspectiva, no perder el cuadro
global, no quedarse en los pequeños problemas) o, dicho
de otra forma, se aleja momentáneamente de los detalles.
El Area del Ave suma muchas características del agua,
pero imprime su sello propio: la perspectiva más allá
del lecho del río. Por otro lado, simboliza la migración,
y esto se asocia a las ideas, a los proyectos y a la propia
vida (personal y profesional). Entonces, sus tres habilidades
son:
- El
desarrollo de una visión general de las cosas, evitando
perderse en un mar de detalles.
- La
capacidad de cambiar de horizonte (una nueva profesión,
un nuevo proyecto, una nueva empresa)
- Por
volar alto, la capacidad de aspirar a más, de no
conformarse con la tierra.
AREA DEL FELINO
–
Todo lo ágil. El cazador. La destreza. La curiosidad.
El juego.
El
Area del Felino instaura una nueva dimensión a las
capacidades anteriores: la inteligencia, puesta en acción
hacia la consecución de un objetivo, utilizando todas
las herramientas a su alcance. Se concibe la vida y el resto
de actividades en ella contenidas como un inmenso juego, un
juego que debe ser asumido como una serie de interminables
desafíos. Pero como juego, tiene sus reglas; se participa
muchas veces en equipos para alcanzar objetivos, y en otras
ocasiones se compite y colabora a la vez. Para ello, se cuenta
con la capacidad, actitud, destreza y dominio del terreno
de cada equipo, y de sus individuos. El destino se construye
paso a paso, merced al esfuerzo diario. El felino sabe que
su ventaja reside en múltiples factores:
-
Su olfato, o el resumen de sus experiencias pasadas. Su
“sensación”, basada en hechos, de que
las cosas irán bien. La capacidad de aprovechar oportunidades
que otros no perciben.
- Su
oído, o la capacidad de escuchar y estar informado
de lo que le interese, de lo que le dé ventaja competitiva
ante el terreno.
- Su
agilidad, o la capacidad de girar ante los obstáculos,
y hasta de esquivar a los competidores que busquen cercarle
a él como presa.
Otra
de las cualidades del felino es su innata curiosidad. Esto
le lleva a aprender mucho de cada cosa que hace, y a investigar
cada rincón de sus dominios (o adentrarse en otros
hasta ahora inexplorados). Esto último se asocia a
una productiva insatisfacción de lo ya alcanzado, que
mueve a buscar nuevos desafíos.
AREA
DEL SER HUMANO
–
El carácter. Los sueños y proyectos.
El
Area del Ser Humano no se despega ni es ajena a las otras
áreas descriptas. Toma de ellas lo mejor, como criatura
del universo, y le imprime su impronta particular: el carácter,
junto a los sueños y proyectos personales.
Hombres
y mujeres forjan su existencia día a día bajo
la premisa del deber a cumplir, de la concreción de
objetivos para llevar adelante su comunidad, familia y vida
personal. Se mejora constantemente al preguntarse:
- ¿Qué
aprendí hoy de lo que me pasó?
-
Ante una circunstancia idéntica a la vivida, ¿cómo
podría responder mejor la próxima vez?
-
Si debo ser el referente ante mi gente, ¿estoy a
la altura de las circunstancias?
- ¿Doy
el ejemplo, voy siempre delante? ¿O simplemente les
digo a los demás qué hacer y me siento a esperar
sus resultados, sin ayudarles?
- ¿Cuán
abierto estoy a críticas o consejos de otros?
- ¿Cuán
dogmático me he vuelto con los años?
- ¿Qué
tan positivo o negativo soy con mi actitud? ¿Pienso
en los demás, en quienes me rodean a diario, en aquellos
que me miran como líder? ¿cómo les
influencio con esto?
Y
a través de ese proceso de mejora continua, se intenta
siempre:
–
Evitar juicios negativos hacia las personas o las cosas antes
de conocerlas. Quitarse de encima el cinismo y los preconceptos.
Ver la vida con ojos dispuestos a valorar todos los puntos
de vista (no sólo los propios, o los acostumbrados
a seguir).
–
Interrogarse y cuestionar la validez de nuestros conceptos
y elementos de juicio. ¿No será hora de cambiarlos
por otros que resulten más eficaces? Haga una lista
de todo lo que considera “inamovible” en su vida
personal y profesional. Luego coteje esta lista con la realidad
circundante. Observe si su lista se corresponde a las mejores
prácticas en cada ámbito. De no ser así,
instaure cambios con rapidez.
–
Dejar atrás los errores y avanzar. Dejar atrás
las caídas y avanzar. ¡Dejar atrás todo
lo pasado y enfrentar el futuro!
–
Olvidarse del “siempre las cosas se hicieron así”,
porque tal vez hoy las cosas no deban hacerse “siempre
así”. No existe un “siempre así”.
Todo puede cambiar (y de hecho lo hace a diario). Nuestro
cuerpo cambia. El mundo cambia. Nada es estático.
–
Imaginar soluciones “no ortodoxas” para los problemas.
Fomentar y utilizar la creatividad de las personas y grupos
de trabajo (y la de uno mismo). Aprender que no existe el
“camino único” hacia donde queremos ir;
existen decenas, o hasta centenares, de caminos. Para verlos,
debemos estar con la mente abierta a nuevas formas de concebir
nuestra realidad y las soluciones a los problemas que se presenten.
Aprenda de otras profesiones. ¿Una manera ingeniosa
de resolver o encarar un tema? Adiciónela a su bagaje
de herramientas. ¿Un enfoque que siempre se choca con
la misma respuesta? Descártelo, con él no va
a ningún lado. Cámbielo urgentemente.
–
Finalmente... ¡Pruebe sus ideas, ensáyelas! ¿Cómo
sabe que no van a funcionar si no las ha probado aún?
Haga un ensayo a pequeña escala, tome los recaudos
que quiera, pero ponga en marcha lo que desea liderar... ¡ahora!
Estas
cinco áreas, que por su simbolismo esbocé para
usted, nos muestran aquello que deberemos pulir a diario para
liderar con eficiencia.
Ahora
sólo resta ponernos a trabajar.
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