Recuerdo
que cuando era niño me gustaba cortar limón
e ir al mercado del pueblo a venderlo. Cuando regresaba del
pueblo traía conmigo buen dinero, fruto de las ventas.
Mi abuelito me felicitaba y me decía: “Bien hecho,
te felicito”. Y esas palabras me motivaban a cortar
más limón para ir a venderlo al mercado del
pueblo.
Al
pasar los años me convertí en un vendedor, pero
no lograba ser de uno de alto rendimiento. Sin embargo, en
el año 1995 fui el mejor vendedor del año entre
más de 10 mil vendedores en la empresa World Book Encyclopedia.
¿Por qué le cuento esta historia personal?
En
los doce años en que me he dedicado a impartir cursos
sobre ventas, comportamiento humano, liderazgo y competitividad,
he visto a muchos hombres y mujeres deseando hacer de las
ventas una profesión; pero al darse cuenta del grado
de dificultad que existe para ser exitoso en las ventas, se
dan por vencidos y deciden regresar al mundo laboral de ocho
horas a sueldo.
Si
usted es un vendedor pero no ha logrado obtener los resultados
deseados, pero es de aquellas personas que están decididas
a luchar por alcanzar sus sueños; entonces continúe
leyendo.
¿Cómo
ser un vendedor de alto rendimiento? Es importante comprender
que los vendedores son el combustible para el éxito
integral de cualquier empresa. Toda empresa que no invierte
en capacitación para su personal de ventas, seguramente
no conquistará los peldaños de éxito
que lograría si invirtiera en sus vendedores.
La
afluencia o decadencia en la economía de cualquier
sociedad depende del poder, la capacidad y el impacto de las
ventas. Pero si el conjunto de empresas que componen una sociedad
no cuenta con un equipo de vendedores capacitados para rendir
bajo las presiones económicas que enfrenta el mundo,
no estarán en condiciones de alcanzar el éxito.
En consecuencia, vemos y escuchamos a empresarios lamentándose
por los bajos resultados en las ventas, haciendo culpable
a la crisis, cuando en realidad la culpa está en un
equipo de vendedores de bajo rendimiento. Y no necesariamente
es porque el vendedor no quiera ser bueno, sino que muchas
empresas no proporcionan las herramientas y la capacitación
suficientemente para que sus vendedores logren rendir al máximo.
Existen
siete pilares que permiten a un vendedor ser de alto rendimiento.
El primero es la autoestima, y en esta ocasión quiero
hablarle de cuán importante es una autoestima sana
para ser un vendedor de alto rendimiento.
Autoestima
La
autoestima es un aspecto muy importante de la personalidad
del ser humano, que demuestra la esencia de su identidad.
Según sea la autoestima de una persona, será
su capacidad para desarrollarse en cualquier actividad en
la sociedad. Al mismo tiempo, según sea su autoestima
será también su capacidad para controlar su
ambiente, sus emociones y sentimientos.
Concentremos
nuestra atención en una sola definición de la
autoestima: la capacidad que tiene la persona para valorarse,
amarse, apreciarse y aceptarse a sí misma.
En
el mundo de las ventas, navegan muchos hombres y mujeres deseando
el éxito sin haber dado un vistazo a su interior para
así descifrar la calidad de su autoestima; ya que de
acuerdo a ésta, así será su éxito.
Un vendedor con baja autoestima no se sentirá capaz
de enfrentar y comunicarse emocionalmente con su cliente para
cerrar la venta.
Al
mismo tiempo, un vendedor con muy baja autoestima regularmente
cae en la negligencia de no ir tras sus metas. Los vendedores
con baja autoestima desean alcanzar sus metas pero no logran
materializar la lucha con la constancia necesaria para lograrlas,
y empiezan a encontrar razones que justifican su negligencia.
El
vendedor con autoestima inflada va a ser capaz de enfrentar
a su cliente –pero no comunicarse emocionalmente–
y terminará ofendiéndolo en alguna manera.
Es
necesario que el vendedor tenga una autoestima sana para lograr
ser efusivo, amable, comunicativo, y encadenarse con el lenguaje
emocional de su cliente para cerrar el mayor número
de ventas. La pregunta es ¿cómo lograrlo?
Definitivamente,
la sana autoestima es una acción que se siembra en
los primeros años de vida del ser humano. Pero si usted
es una persona que no tuvo la oportunidad de contar con padres
que le ayudaran a un desarrollo sano, déjeme decirle
que nunca es tarde para lograr convertirse en una persona
ganadora –nunca es tarde para convertirse en un vendedor
de alto rendimiento–.
Primero,
empiece sanando sus relaciones familiares, logre afinidad
con sus padres, con sus hijos, y con su cónyuge.
Haga
una lista de al menos diez acciones que le motiven a su desarrollo
integral diariamente.
Por
ejemplo:
-
Haga ejercicio todos los días
- No
consuma alcohol
- Alimente
su cuerpo tres veces al día
- Lea
libros de autoayuda
- Desarrolle
un nivel de fe único
Seguramente
usted puede encontrar otras acciones que le ayudarán
a motivarse y desarrollarse integralmente todos los días.
Quisiera
explicarle a fondo mi teoría, que tiene demostración
científica, pero por razones de espacio no lo voy a
hacer. Pero me voy a centrar en los efectos negativos en la
autoestima de la persona debido a la mala alimentación.
Cuando
la persona no alimenta su cuerpo apropiadamente, existen ciertas
hormonas y glándulas que sufren decadencia; por consiguiente,
el cuerpo sufre alteraciones nerviosas, inmunológicas
y digestivas que afectan directamente el comportamiento de
la persona. Si usted desea ser un vendedor de alto rendimiento,
lo primero que tiene que garantizar es su estado de ánimo,
y éste depende de su comportamiento, tanto emocional
como físico.
Le
sugiero que consuma un vaso de leche endulzada con miel de
colmena, y agréguele media cucharada de polen; hágalo
durante 21 días acompañado de ejercicio y agua
pura, y no consuma alimentos con azúcar refinada, ni
productos que contengan altos grados de almidones –entiéndase
pan blanco, patatas, arroz blanco–, por mencionar algunos.
Al
hacer esta acción durante los primeros 21 días,
usted descubrirá niveles elevados de energía,
buena actitud y agudeza mental. Al mismo tiempo, usted está
garantizando la buena condición de sus enzimas, aminoácidos
y neurotransmisores nerviosos, lo cual le llevará a
usted a levantar su estado de ánimo.
Muchas
veces queremos tratar los problemas de autoestima en las personas
solamente desde una perspectiva emocional, pero debemos comprender
que si nuestro cuerpo se encuentra en mal funcionamiento,
nuestras emociones van a resentir las deficiencias, y nuestras
percepciones no van a ser tan agudas para entender la comunicación
emocional de los clientes.
Tome
entrenamientos en ventas, acuda a seminarios de atención
al cliente, estrategias de cierre, clínicas de ventas,
comunicación, lea libros sobre ventas y autoayuda.
Le
garantizo que si usted rompe con resentimientos de culpa,
de vergüenza, de miedo, alimenta apropiadamente su cuerpo,
y se entrena en el tema, no importa cuántas crisis
el mundo enfrente, usted será un vendedor de alto rendimiento.
Quiero
compartir con usted cinco principios adicionales para la formación
de su autoestima:
1.
La resiliencia:
Este
principio consiste en la capacidad del ser humano para crecer,
madurar, y desarrollar la lógica de la vida. Es decir,
si el padre o la madre fueron o son alcohólicos, el
hijo asimila esta situación como que él no quiere
vivir. Por lo tanto desarrolla defensas emocionales para no
ser igual que sus padres, y busca formas de evadir la situación.
2.
La asertividad:
Implica
reconocer, nombrar los sentimientos, expresarlos, tomar decisiones,
y actuar sin agredir a los demás. Actuar concientemente
de que todo hecho trae una consecuencia. La persona asertiva
se siente libre para comunicar sus sentimientos. La comunicación
no asertiva expone al control psicológico a los demás.
Hay personas a las que conocemos por su calidad de manipulación,
y tristemente hay muchos vendedores que lejos de ser buenos
persuadiendo a sus clientes, son buenos manipulándolos.
Las ventas realizadas con esquemas de manipulación
son las que el mismo cliente cancela en las próximas
24 horas.
3.
Los valores:
Estos
constituyen la estructura del pensamiento, el carácter
y la personalidad de las personas. El vendedor profesional
es una persona impregnada de valores. Estos fortalecen el
logro de metas específicas. El vendedor con valores
crea un compromiso firme ante sí mismo, y frente al
grupo al que pertenece.
4.
Un proyecto de vida:
Un
proyecto de vida le da un por qué y un para qué
a la existencia humana. Un proyecto de vida ayuda al vendedor
de alto rendimiento a tener clara y definida cada meta propuesta.
Al mismo tiempo, le lleva a luchar contra obstáculos
para cumplir con sus metas propuestas. Un proyecto de vida
trae seguridad al vendedor sobre la empresa para la cual trabaja.
Cuando no se tiene un proyecto de vida, regularmente hay amargura,
desesperación e inseguridad en el vendedor. Los vendedores
que no tienen un proyecto definido son los que, aunque sean
buenos vendedores, siempre están sin efectivo en el
bolsillo, lo cual los lleva a vender por desesperación.
Cuando se vende por desesperación, es cuando se vende
mal, con mentiras y con inseguridad. Para una empresa. tener
vendedores sin proyecto de vida definido es casi un crimen,
porque son los que tarde o temprano hacen quedar mal a la
empresa.
5.
Aceptación de sí mismo:
Para
ser vendedores de alto rendimiento tenemos que aceptarnos
tal como somos. Vivir sin sentimientos de culpa, vivir sin
orgullo, sin soberbia o frustración. “Para aceptarse
a sí mismo es necesario mirar el pasado y creer con
el corazón que nada del sufrimiento ni del dolor fue
nuestra culpa; y que todo lo que sucedió a nuestra
vida, sucedió con el único propósito
de crecer y ser mejor cada día”.
Lea
la segunda parte de este artículo
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