Las
políticas de beneficios adicionales están estrechamente
ligadas al entorno en los aspectos impositivo y legal. Cuando
el marco regulatorio resulta claro y relativamente estable
puede definirse, con mayor precisión, la política
de beneficios. Pero cuando el contexto es de una relativa
inestabilidad en materia impositiva, la toma de decisiones
se complica y es aconsejable obrar con prudencia.
Resulta
importante definir hasta qué punto y en qué
casos la organización a la que pertenecemos va a actuar
como proveedora o como facilitadora del acceso a ciertos beneficios
adicionales por parte de sus empleados.
El
más tradicional es el rol de la organización
como proveedora de beneficios adicionales. Aquí es
claro que los beneficios forman parte del paquete compensatorio.
En el mercado local los beneficios adicionales más
frecuentes están relacionados con almuerzos, automóvil,
seguro de vida y asistencia médica y, con menor frecuencia,
le siguen préstamos, planes de retiro, clubes y otros
beneficios.
Cuando
la organización actúa como facilitadora, se
ocupa de que su personal tenga acceso a ciertos beneficios
sociales, aglutinando intereses comunes y aumentando la capacidad
de negociación para la contratación de servicios
con fondos de los propios beneficiarios. Los casos más
frecuentes en nuestro medio son la contratación de
seguros de vida y la asistencia médica.
En
este último caso, resulta muy habitual el sistema de
contratación por "pool de aportes", en el
cual se contratan los servicios de prestatarias médicas
con los propios aportes de los empleados, pero colectivamente,
lo que permite acceder a mejores planes de salud.
En
los últimos años, esta modalidad se ha vuelto
muy utilizada, a punto tal que la practican alrededor del
30% de las empresas del mercado, casi tanto como la cantidad
de empresas que cubren parcial o totalmente el costo de la
cuota individual de medicina prepaga.
Las
perspectivas de este rol de las empresas resultan muy interesantes,
dado que no solamente ayudan a mantener e incrementar la motivación
y el sentido de pertenencia a la organización, sino
también posibilita que la negociación se haga
de manera más efectiva y a un costo relativamente bajo
para la empresa y para el beneficiario.
Los beneficios flexibles
En
los últimos tiempos se está hablando de la modalidad
de beneficios llamados flexibles. Este tipo de planes de beneficios
se viene utilizando en los Estados Unidos desde los primeros
años de la década del '80 cada vez con mayor
frecuencia. Básicamente, consiste en la posibilidad
de optar por parte del empleado dentro de un menú de
planes con diversas coberturas.
Los
planes van desde aquellos que permiten agregar ciertas modificaciones
a un plan de beneficios básico, hasta planes más
complejos que involucran un amplio rango de elecciones en
los beneficios tradicionales sobre seguros de vida e incapacidad,
servicios médicos, viajes por vacaciones y otros beneficios.
Los
beneficios flexibles pueden ayudar a las empresas a satisfacer
las particulares y diversas necesidades de una fuerza de trabajo
cada vez más diversificada, al proveer a sus empleados
la posibilidad de elegir sus propios beneficios, Cabe destacar
que en la mayor parte de los casos, en los Estados Unidos
al menos, el costo se reparte entre el empleador y el empleado
y por lo tanto la elección, por parte del futuro beneficiario,
tiene que ver también con un tema de costos. Los temas
clave, a la hora de pensar en planes de beneficios flexibles,
son:
Elegibilidad
Tener
en cuenta que la cobertura de algunos beneficios puede no
ser inmediata, sino que requiere un tiempo variable de espera.
En estos casos, hay que definir si el empleado deberá
optar por todo el paquete de beneficios independientemente
de la cobertura de alguno o algunos de ellos y, en este caso,
habrá que prever si resultará necesario o no
contar con un programa de cobertura para la transición.
La
otra posibilidad es que se le ofrezca al beneficiario la suscripción
a los beneficios a medida que estos se hagan elegibles para
ellos. En este caso se debe tener en cuenta que se requiere
una mayor carga administrativa.
Posibilidades de elección
Si
bien los planes de beneficios flexibles aumentan la posibilidad
de elección del empleado, puede ser necesario establecer
algunas limitaciones para controlar elecciones adversas. Las
restricciones serán necesarias o no de acuerdo a cómo
se logre el equilibrio entre el costo que los beneficios le
reporten a la empresa, las posibilidades en cuanto a la carga
administrativa que involucran y la reacción adversa
que estas restricciones puedan generar en la percepción
del plan por parte de los empleados.
Comunicación
Un
plan de beneficios cuidadosamente diseñado, puede fracasar
si no es comunicado apropiadamente.
Es
importante planificar la comunicación, estableciendo
los objetivos y los medios que sean apropiados y estén
dentro del presupuesto disponible. Al momento de establecer
cómo vamos a comunicar el plan diseñado resulta
de importancia fundamental conocer la opinión de los
empleados. Encuestas, grupos testigo e incluso simulacros
de suscripción, pueden ser herramientas muy útiles
para identificar qué elementos se deberán tener
en cuenta en la campaña de comunicación.
Generalmente
se espera que los niveles gerenciales más altos hagan
el anuncio oficial de lanzamiento del plan transmitiendo un
mensaje que destaque los valores y las ventajas que tiene
el nuevo plan.
Cuando
la información a transmitir resulte demasiado complicada,
puede ser de utilidad considerar la posibilidad de informar
el plan en forma gradual para evitar la saturación.
Dependiendo
de la cantidad de información a ser procesada, puede
resultar de utilidad la instalación de un sistema de
opciones telefónico o a través de la red informática
para disminuir posibles errores y facilitar la comprensión.
Se debe tener en cuenta que una vez que la etapa de suscripción
haya sido completada, será necesario realizar seguimiento
adecuado de la situación a través de confirmaciones
de estado, actualizaciones y comunicación de novedades.
Por
último, debemos tener en cuenta que un plan de beneficios
flexibles no necesariamente debe implementarse en su totalidad
en el primer año y, en algunos casos, una implementación
gradual a lo largo de algunos años puede ayudar a su
comunicación y administración. |