El
área funcional de Recursos Humanos está en una
encrucijada. Vive su hora de la verdad. En el exacto momento
en que la gestión de personas gana importancia en las
empresas, el área de Recursos Humanos está puesta
en jaque, con exigencias de mayor contribución para
los resultados finales del negocio. Lo más lamentable
es que se percibe como la menos preparada, si se la compara
con otras áreas funcionales, como finanzas, ventas,
operaciones, marketing, logística, comunicaciones,
etc.
Por
una parte, la gestión de personas pasó a ser
una gran ventaja competitiva en las empresas vencedoras. Esto,
porque la facilidad de acceso a otras fuentes de competitividad,
tecnología, capital, información, recursos naturales,
han estrechado la comparación con otras empresas.
Lo
que ha diferenciado a las organizaciones vencedoras de sus
competidores, ha sido, cada vez más, la calidad de
sus talentos humanos.
Por
otro lado, el área de Recursos Humanos necesita de
un nuevo paradigma de actuación, que torne su papel
más relevante para las empresas. De lo contrario, los
riesgos son los siguientes: externalización de casi
todas sus funciones sin previo análisis, absorción
en la línea de gestión o, inclusive, eliminación
del área.
Lo
que queda claro, es que existe consenso en que no puede continuar
tal como está.
Por
esto se hace necesario y urgente reinventar el área
de Recursos Humanos. El cambio requiere un nuevo papel, mucho
más estratégico y generador de resultados para
el negocio. Requiere, en contrapartida, un nuevo perfil, nuevas
competencias y un nuevo modelo mental de los profesionales
del área.
Existen
cuatro razones para repensar el área de Recursos Humanos,
que podrían ser las siguientes:
a.
Un nuevo paradigma: de la era industrial a la era del conocimiento.
b.
Las radicales transformaciones en la naturaleza del trabajo
c.
Los nuevos conceptos sobre el Capital Intelectual.
d.
La necesidad de autocrítica sobre el área
de Recursos Humanos, que necesita ser juzgada más
por su futuro que por su pasado.
La
empresa moderna entró hace tiempo en la era de la hipercompetitividad,
y las empresas que deseen sobrevivir necesitarán también
reinventarse. Veamos algunas oportunidades específicas
para el profesional de Recursos Humanos que puedan influenciar
en resultados concretos.
a.
Considere los desafíos de la gestión de personas
en empresas post-privatizaciones.
b.
Esté atento a la fiebre de fusiones y adquisiciones,
que trae inevitables choques entre culturas empresariales
distintas.
c. Estudie la gestión de personas en empresas que
están siendo forzadas a internacionalizarse, tanto
por la globalización de los mercados como para competir
con entidades extranjeras, en el mercado doméstico.
Como
si el nuevo clima de negocios ya no fuese suficiente, también
presenciamos radicales transformaciones en la naturaleza del
trabajo:
-
Del empleo al trabajo.
-
Cambiar los conceptos de tiempo y lugar.
-
El comercio electrónico decretará la “muerte”
del vendedor tradicional y de los intermediarios.
-
Personas pasan a trabajar en casa o en la línea con
sus clientes.
-
Las “paredes” organizacionales son cada vez
más volátiles.
-
Una profunda ruptura en las tecnologías está
afectando el día a día en el trabajo.
-
Los ciclos de vida de los productos en las empresas, son
cada vez más comprimidos.
Llegamos
al “fin de la administración”, tal como
la conocemos hoy. Los pilares consagrados por los conceptos
de liderazgo, motivación, estructura, capacitación,
entre otros, necesitan ser repensados, pues no se aplican
más en esta realidad hipercompetitiva, ni en el nuevo
concepto de trabajo.
Considere
también el paradigma sobre el “Capital Intelectual”.
Ese concepto no se limita más a los recursos humanos
internos, el Capital Intelectual también está
del lado de afuera, en particular, en las relaciones con proveedores,
inversionistas, clientes y en las comunicaciones donde las
empresas actúan. En Recursos Humanos se necesita ampliar
el área de actuación más allá
de las paredes de las empresas.
Prueba
de esto son las variadas quejas de los empresarios de la línea
de enfrente, sobre el área de Recursos Humanos. Entre
ellas, las principales son:
-
Desconocimiento del verdadero negocio de la empresa.
-
Impasse entre la estrategia de la empresa y los planes de
Recursos Humanos.
-
Mayor preocupación con actividades “medio”
que con resultados (fin).
-
Cazadores de modismos.
-
Cerrados en sí mismos.
-
Poco estudiosos y lectores de libros, revistas y nuevas
tendencias.
-
Con poca experiencia en otras áreas.
-
Resistencia a los intereses y las necesidades de la línea
de enfrente.
Considerar
y asimilar esas críticas es un salto cualitativo, y
algo que en otras condiciones y otros escenarios mostró
ser capaz de realizar. En la década del 70, el área
transitó del “sector de personal” hacia
el Departamento de Recursos Humanos”. Más recientemente,
y casi cosméticamente, a auto-titularse “Gestión
de Talentos”.
Ahora
es necesario que el Gerente de Recursos Humanos se transforme
en un Empresario de Capital Humano, evolucionando de una postura
de proveedor de servicios, simple canalizador de procesos,
o hasta en algunos casos de aliado de la línea operativa,
hacia la posición de co-autor de las estrategias corporativas.
Esta
sugerencia no implica simplemente alinear los planes de Recursos
Humanos con la estrategia de la empresa. Se trata de transformar
la estrategia de Recursos Humanos en parte integrante y en
componente diferenciador de la estrategia corporativa.
En
verdad, son múltiples los nuevos papeles a ser desempeñados
por los profesionales de Recursos Humanos en la condición
de co-autor de la estrategia empresarial. Pueden ser considerados
los siguientes:
-
Arquitecto de las nuevas competencias esenciales requeridas
para que la empresa compita mejor.
-
Posición de agregador de valor a los resultados de
la empresa y al resultado de los clientes de ellas.
-
Transformarse en motor de una fábrica de talentos,
desarrollando una nueva generación de líderes
verdaderos.
-
Contribuir a la formación de alianzas externas a
lo largo de la cadena productiva del negocio de la empresa.
En
esa ecuación, la disposición de la función
en el nuevo escenario puede ser observada en el siguiente
cuadro.
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ASPECTOS
DEL NUEVO PARADIGMA DEL
AREA DE RECURSOS HUMANOS |
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DE |
HACIA |
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Funcional,
donde RR.HH. es un medio. |
Empresarial,
donde RR.HH. es un área estratégica. |
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Empleados
internos. |
Talentos
internos y externos. |
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Enfasis
en actividades. |
Enfasis
en resultados finales de la empresa. |
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Canalizador. |
Co-autor
de estrategias. |
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Postura
pasiva. |
Postura
activa. |
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Búsqueda
de padronización. |
Uso
de la diversidad. |
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Preso
a las paredes internas de 8 a 18 horas (local). |
Libre
y disponible en cualquier hora y lugar (global). |
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Receptor
de técnicas, ideas y modas. |
Estudioso,
investigador, lector, generador de ideas. |
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Los
profesionales de Recursos Humanos necesitan adquirir un nuevo
elenco de competencias esenciales. En el pasado se valorizó
más el eje de competencias técnico-profesionales
y el eje de habilidades interpresonales.
Ahora,
estos profesionales necesitan desarrollar competencias específicas
en tres nuevos ejes: negociador, emprendedor y ser humano.
En una expresión, el sentido es el siguiente:
Administrar Recursos Humanos como un negocio
1.
Esto exige diferenciar la gestión de personas de la
gerencia del Departamento de Recursos Humanos.
2.
Ampliar el papel tradicional.
3.
Pasar a tomar diariamente el remedio prescrito a otros, transformándose
en profesionales multifuncionales, con dominio del negocio
de la empresa, donde se trabaje afinado con las competencias
esenciales que hacen de su empresa tener o no tener utilidades.
¿Qué
es lo que no debemos hacer?
Respuesta:
no tratar de “eficientizar” el modelo existente,
implantando un nuevo paradigma de gestión de personas
con la estructura del nuevo paradigma.
Al
cambiar el paradigma de actuación, considere que el
verdadero gestor de personas es todo aquel que posee subordinados;
también el que trata con proveedores, clientes, inversionistas,
líderes comunitarios, formadores de opinión,
etcétera.
Observe,
también, que el criterio de éxito empresarial
en el siglo 21 será la capacidad de ser la “empresa
escogida” por los clientes, talentos e inversionistas.
Las empresas escogidas por los mejores de esos tres grupos,
serán las empresas victoriosas en el nuevo escenario
de hipercompetitividad.
Una
consideración final, todavía no han inventado
nada mejor que personas para dotar a las empresas de competitividad.
Por eso, los tres factores críticos hasta, por lo menos
el siglo 25, serán: personas, personas y más
personas.
En
lo que se refiere al área, descifrar el enigma de su
propia reinvención será el gran desafío
de Recursos Humanos en el inicio del milenio. Por lo tanto,
tome la iniciativa, antes que lo hagan por usted.
Dato:
Los empresarios de la línea de enfrente de su empresa
ya deben estar esperando que usted presente su “Plan
de Acción y resultados Estratégicos para el
Area de Recursos Humanos” del año que viene,
en que sea demostrado cómo su área va a contribuir
para obtener los resultados finales deseados por la empresa.
¿Usted está preparado para eso? |