El
profesional más adecuado es aquel que, además
de conocimientos, tiene habilidades, actitudes e intereses
compatibles con su función.
Las palabras claves y las expresiones que se repiten constantemente
en los diarios y revistas especializadas, en general coinciden
en un punto: la tendencia a valorizar y potenciar a las personas,
al ser humano. En la lista de las más nombradas están:
- El
capital intelectual
- El
capital humano
- Talentos
humanos
CAMBIOS
A LA VISTA!
- ¿Qué
innovaciones vendrán aún?
- ¿Qué
se está haciendo hoy en las empresas brasileñas?;
¿es suficiente para enfrentar un mercado competitivo
y globalizado?
- ¿Cuál
es la clave de la sobrevivencia y del éxito?
- ¿Qué
pueden agregar las empresas a su negocio para hacerlas más
competitivas?
Un
modelo que se viene delineando como uno de los más
adecuados para los nuevos tiempos es el de la Gestión
por Competencias.
Se
trata de una manera de lidiar con lo cotidiano, de tal manera
de posibilitar la formación del capital intelectual
de una empresa o institución.
Desde
el siglo XV el verbo "competir" significó
"pelear con", generando sustantivos como competencia,
competidor, y el adjetivo, competitivo.
En
el contexto actual, COMPETENCIAS, son: "comportamientos
que algunas personas dominan mejor que otras, y que las hace
más eficaces en una determinada situación"
(Levy Leboyer).
Podemos
también designarlas con las siglas CHAI (conocimientos,
habilidades, actitudes e intereses) que, puestas en acción,
diferencian a unas personas de otras.
Las
competencias pueden observarse en una situación cotidiana
de trabajo o con dinámicas de test, cuando se presentan
como aptitudes positivas, características personales
y conocimientos adquiridos
Una
persona presenta un perfil de competencias alto cuando demuestra
las cualidades requeridas para llevar a cabo determinadas
misiones o tareas.
Está
comprobado que el ser humano tiene capacidad de adquirir nuevas
competencias durante toda su vida, siempre que se den los
estímulos apropiados y exista acceso a los recursos
necesarios.
Usted,
¿cuántas competencias adquirió en los
últimos cinco años?
Probablemente
ya maneja perfectamente su PC, puede lidiar con Internet,
aprendió otro idioma, maneja mejor los conflictos de
su equipo de trabajo, en fin, son pequeños aprendizajes
que se agregan cada día en nuestro rol de competencias
personales.
Los
gerentes que tomen conciencia de este hecho, e internalicen
la gestión por competencias, pasarán al frente,
constituirán la vanguardia abriendo caminos antes que
otros.
Premisas
básicas del modelo
Al
establecer un modelo de gestión por competencias, se
hace necesario adoptar algunas premisas básicas que
avalarán las acciones gerenciales:
1.
Concientizarse de que cada tipo de negocio necesita personas
con perfiles específicos y que cada puesto de trabajo
existente en la empresa tiene características propias
y debe ser ocupado por profesionales que posean un determinado
perfil de competencias.
2.
Reconocer que aquéllos que ocupan puestos gerenciales,
son responsables de ofrecer oportunidades que permitan el
desarrollo y adquisición de nuevas competencias.
3.
Estar convencidos de que siempre habrá espacio para
el desarrollo de nuevas competencias, y que a lo que hoy se
exige como buen desempeño de una tarea, mañana
podrán agregársele nuevos desafíos.
Estas
premisas básicas deben ser difundidas hasta que sean
parte de la cultura general y sean internalizadas en las actitudes
y comportamientos de todos.
LAS
ETAPAS EN LA IMPLEMENTACION DEL MODELO
La
gestión por competencias es un modelo que se instala
a través de un programa que contempla los siguientes
pasos que se suceden de esta manera:
1.
Sensibilización
Para
lograr el éxito es fundamental la adhesión de
las personas clave que gerencian los puestos de trabajo. La
sensibilización de este público, en busca de
un compromiso, es la primera etapa del proceso.
Esta
sensibilización podrá ser realizada a través
de metodologías variadas como:
- Reuniones
de presentación y discusión del modelo, para
el desarrollo y adquisición de nuevas competencias.
- Focus
de discusión que tendrán como finalidad detectar
las falencias del modelo vigente.
- Participación
en charlas o seminarios específicos que traten el
tema.
2.
Análisis de los puestos de trabajo
Una
vez lograda la adhesión y compromiso de la alta gerencia
y las personas clave, se inicia la segunda etapa. Dos acciones
son fundamentales en este momento:
- Verificar
si las misiones o planes estratégicos de las áreas
en particular son compatibles con la Misión de la
empresa.
- Realizar
una descripción completa de cada puesto de trabajo,
listando las actividades correspondientes a cada uno.
3.
Definición del perfil de competencias requeridas
La
tercera etapa consiste en listar las competencias requeridas
para cada área y delinear los perfiles en base a ello.
4.
Evaluación sistemática y redefinición
de los perfiles
El
proceso de evaluación y redefinición de perfiles
es fundamental para el éxito del modelo.
La
plana gerencial será responsable del acompañamiento
y desarrollo de sus equipos, identificando los puntos de excelencia
y los de insuficiencia.
Los
colaboradores que demuestren un desempeño acorde o
encima del perfil exigido, recibirán nuevos desafíos
y serán estimulados a desarrollar nuevas competencias.
Los
colaboradores que presenten un desempeño por debajo
del perfil exigido, serán entrenados y participarán
de programas de capacitación y desarrollo.
LAS
VENTAJAS DEL MODELO
La
mayoría de las empresas invierte de forma muy tímida
en el desarrollo de sus equipos, por motivos que varían
desde la inexistencia de estrategias sistematizadas de evaluación
de desempeño, hasta el desconocimiento de la importancia
de la formación de un capital intelectual como factor
diferencial.
La
gestión por competencias, además de suplir estas
lagunas, aporta innumerables ventajas como:
- La
posibilidad de definir perfiles profesionales que favorecerán
a la productividad.
- El
desarrollo de equipos que posean las competencias necesarias
para su área específica de trabajo.
- La
identificación de los puntos débiles, permitiendo
intervenciones de mejora que garantizan los resultados.
- El
gerenciamiento del desempeño en base a objetivos
medibles, cuantificables y con posibilidad de observación
directa.
- El
aumento de la productividad y la optimización de
los resultados.
- La
concientización de los equipos para que asuman la
co-responsabilidad de su autodesarrollo. Tornándose
un proceso de ganar-ganar, desde el momento en que las expectativas
de todos están atendidas.
- Cuando
se instala la gerencia por competencias, se evita que los
gerentes y sus colaboradores pierdan el tiempo en programas
de entrenamiento y desarrollo que no tienen que ver con
las necesidades de la empresa o las necesidades particulares
de cada puesto de trabajo.
LAS
COMPETENCIAS UNIVERSALES
El
siguiente es un esquema referencial de las dieciséis
competencias universales en las áreas de liderazgo
y gerenciamiento; válido para realizar una autoevaluación
de qué competencias Usted domina y en cuáles
debe hacer énfasis.
LAS
DIECISEIS COMPETENCIAS REFERENCIALES
(Mc CAULEY - 1989)
1.
Ser una persona de muchos recursos: saber adaptarse
a los cambios y situaciones ambiguas, ser capaz de pensar
estratégicamente y poder tomar decisiones correctas
en situaciones de mucha presión; liderar sistemas de
trabajo complejos y adoptar conductas flexibles en la solución
de problemas; capacidad de trabajo con los superiores en problemas
complejos de gestión.
2.
Hacer lo que conoce: ser perseverante, concentrarse
a pesar de los obstáculos, asumir responsabilidades,
ser capaz de trabajar solo y también con los demás
cuando es necesario.
3. Aprender
rápido: dominar rápidamente nuevas
tecnologías.
4. Tener
espíritu de decisión: actuar con
rapidez, de forma apropiada y con precisión.
5. Administrar
equipos con eficacia: saber delegar, ampliar
oportunidades y ser justos en sus actuaciones.
6. Crear
un clima propicio para el desarrollo: ampliar
los desafíos y oportunidades para crear un clima que
favorezca el desarrollo de su equipo.
7. Saber
lidiar con sus colaboradores cuando tienen problemas:
actuar con decisión y equidad cuando se presentan problemas
con sus colaboradores.
8. Estar
orientado hacia el trabajo en equipo.
9. Formar
un equipo de talentos: invertir en el desarrollo
del potencial de sus colaboradores, identificando y ofreciendo
nuevos desafíos y responsabilidad compartida.
10. Establecer
buenas relaciones en la empresa: saber establecer
buenas relaciones de trabajo, negociar cuando existan problemas,
conseguir cooperación.
11. Tener
sensibilidad: demostrar interés por los
demás y sensibilidad ante las necesidades de sus colaboradores.
12. Enfrentar
los desafíos con tranquilidad: poseer
actitud firme, evitar censurar a los otros por los errores
cometidos, ser capaz de salir de situaciones difíciles.
13. Mantener
el equilibrio entre el trabajo y la vida personal:
ser capaz de establecer prioridades en la vida personal y
profesional de manera armoniosa.
14. Autoconocerse:
tener una idea exacta de sus puntos débiles y sus puntos
fuertes y estar dispuesto a invertir en uno mismo.
15. Tener
buen relacionamiento: ser agradable y dar muestras
de buen humor.
16.
Actuar con flexibilidad: capacidad para adoptar
actitudes opuestas, –ejercer liderazgo y dejarse liderar–
opinar y aceptar opiniones de los demás.
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