Consultor,
uno de los oficios del nuevo siglo
El
consultor es alguien a quien de manera metafórica definimos
cómo el “médico empresarial”, entendiendo
como tal lo siguiente:
- Explora
- Diagnostica
- Plantea
diferentes soluciones
- Interviene
- Evalúa
Atendiendo
a estos cinco puntos, el consultor adopta los siguientes roles:
Detective
investigador
- Controller
- Creativo
- Mecánico
- Auditor
Después
de esta manera metafórica de ver la profesión
de consultor, nos proponemos analizar más en profundidad
sus características principales.
La
soledad de un consultor
Esto
significa quedarse solo y tener que realizar todo el trabajo,
desde la planificación de la estrategia hasta su posterior
intervención y evaluación.
Este
sería un gran error por parte del consultor, ya que
no debemos olvidar que el consultor será el que provea
las herramientas, actúe como un estratega, implique
al cliente, trabaje con perspectiva futura y actúe
como árbitro dentro de las organizaciones.
También
se corre el riesgo de una descubierta de honorarios, ya que
se trata de una actuación personal, y al no estar implicada
la empresa puede ocurrir –y ocurre– que la empresa,
de un día para otro, dé por finalizada su colaboración
con el proyecto de consultoría y todo el trabajo se
desconozca, y en los casos más negativos se pueda llegar
a no cobrar.
La
parte comercial de la consultoría
Es
la parte más temida por los profesionales de Recursos
Humanos, pero de máxima importancia a la hora de tener
éxito como firma consultora. Debido a la dificultad
de encontrar en muchos casos cuotas de mercado para todos,
sucede que el consultor a veces no recuerda cuál es
su área de negocio y para qué está realmente
preparado, y acepta actuaciones en empresas en áreas
en las que realmente no está capacitado. Esto es algo
que se debe evitar por el bien de todos, y sobre todo por
la imagen profesional del sector.
Por
lo tanto planteamos la siguiente pregunta que conviene realizarse
ante un nuevo proyecto: ¿estoy capacitado?
Si
la respuesta es afirmativa, adelante, y si es negativa debe
traspasar este cliente a otro profesional que esté
preparado, previa negociación de una comisión
ya que el cliente ha sido facilitado por el primero.
Esto
será lo que lleve a la credibilidad de los consultores,
a la profesionalidad y al aumento de status del sector.
Orientación
al resultado y al cliente
Una
vez más, cualquier acción de consultoría,
como sucede con la nueva máquina de producción,
debe estar orientada a la obtención de un beneficio
para la empresa contratante. Los consultores pueden ser catalizadores
de gran fuerza para que se produzcan cambios productivos.
El
cliente, para encontrar el beneficio tangible de la acción,
puede realizar las siguientes preguntas:
- ¿Cómo
puede el esfuerzo que pretendemos llevar a cabo contribuir
a que entendamos más en profundidad y mejoremos nuestra
oferta al cliente?
- ¿Cómo
contribuirá a que entendamos y mejoremos nuestra
capacidad de ofrecer algo que el cliente considere “buen
negocio”, de forma rentable para nosotros?
Es
conveniente que las soluciones sean muy operativas y muy prácticas.
El Plan de Actuación debe ser útil y, una vez
más, adaptado a las necesidades de cada cliente. Insistimos:
no existe un plan modelo sino que cada empresa tendrá
su propio modelo y esta debe ser nuestra obligación
cómo consultor.
El
cliente quiere oír: “para ti”… y
eso haremos.
Siguiendo
con las comparaciones: el consultor es el sastre que hace
los trajes a medida. Se debe tener en cuenta que cada empresa,
y por lo tanto cada acción de consultoría, tiene
que recibir su propia acción hecha a medida. El consultor
no se conforma con lo que le dice la persona de contacto con
la empresa, sino que debe “bajar a la arena” y
encontrar la manera de actuar obteniendo el máximo
beneficio para la organización contratante.
Siguiendo
con la importancia de la adaptación al cliente, el
consultor nunca llegará diciendo que lo que hay no
sirve para nada, sino que de manera asertiva mejorará
lo que ya hay y construirá lo que no exista.
Consultor
Interno
Cada
vez más los directores de Recursos Humanos deben tomar
la función de consultores internos, y por lo tanto
deben implicar a toda la línea en lo referente a la
gestión y conducción eficaz de sus equipos.
Esto
quiere decir que el Director de Recursos Humanos será
un estratega y dejará de ser un ejecutor. Al nuevo
Director de Finanzas que entre en la compañía
se le pedirá, además de saber hacer balances
y todo lo referente a su actividad, que sepa liderar y gestionar
a los seres humanos que forman su departamento, y se le brindará
entonces el asesoramiento del Director de Recursos Humanos
como consultor interno dentro de la organización. Ellos
llevan las acciones, nosotros como consultores externos rectificamos
y reconducimos.
Tipos
de Consultor
Consultor
Experto:
- Posee
conocimientos específicos de la disciplina a trabajar.
- Llega
con reconocimiento externo.
- Posee
las habilidades necesarias para garantizar el éxito.
- Ofrece
opiniones.
Consultor
Facilitador:
- Conoce
los procesos de trabajo en grupo.
- Puede
realizar y dirigir dinámicas de grupo de manera efectiva.
- Posee
habilidades para las relaciones humanas.
- Permanece
neutral ante situaciones de conflicto entre miembros de
la organización cliente.
Roles:
- Crítico
- Ejecutante
- Espectador
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