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Hoy
se habla mucho del talento: de cómo descubrirlo, gestionarlo,
dirigirlo.
Pero
¿qué es el talento? Según la Real Academia
Española, ni más ni menos que "inteligencia"
(referida a la capacidad de entender) o "aptitud"
(entendida como la capacidad para el desempeño o ejercicio
de una ocupación). De esta manera, entenderemos por
talento: inteligencia puesta en acción.
Ahora
bien: en una empresa, el manejo de personas inteligentes con
capacidad para el desempeño de una ocupación,
¿no debería ser cosa de todos los días?
Claro que si, y talentosos hay muchos.
Sin
embargo, desde BDO Becher vemos con cierto extrañamiento
que para muchas organizaciones la palabra "talento"
está asociada a la "sorpresa", al asombroso
descubrimiento de una cualidad casi "mística"
en alguien que pasaba desapercibido, y un día –de
pronto– nos deslumbró con saberes y habilidades
que nadie había imaginado que tenía. ¿Qué
pasó?
Las
causas pueden ser muchas, pero casi todas residen en la misma
organización.
Una
historia conocida
Desde
hace mucho tiempo los docentes, pedagogos y psicólogos,
sabemos que si una persona es tratada creyendo en su competencia
y capacidad, esto se reflejará en su actitud. Esa persona
seguramente se animará a experimentar, a correr más
riesgos, tendrá más seguridad en sí misma
para expresarse y explorar nuevas posibilidades. Por otro
lado, en el caso de percibirse como incompetente, incapaz
y poco creativa, eso también afectará su comportamiento,
orientando sus pensamientos y acciones en ese sentido.
No
es extraño, entonces, que en cuanto una organización
señala a una persona como "talento", el individuo
comience a brillar. Esto ocurre porque el talentoso se hace
cargo del "rótulo" y actúa en consecuencia.
Parece
muy simple: la empresa lo mira con otros ojos, le otorga el
título y... ¡¡se produce talento!! Lo que
en realidad ocurre es que cuando una persona es identificada
como talentosa, la empresa le permitirá desplegar sus
capacidades, desarrollarse y crecer.
Esta
es, ni más ni menos, la vieja consigna de satisfacer
las expectativas de los empleados para que trabajen cómodos
dando lo mejor de sí, y como consecuencia brinden valor
agregado a la empresa. Se trata de la ecuación Ganar
– Ganar de la que reiteradamente hablamos los consultores.
Claro
está que no toda la gente se desarrolla por igual,
y que no alcanza con endilgarle a alguien una etiqueta para
que sus capacidades se desenvuelvan maravillosamente en este
sentido. Justamente
por eso, toma relevancia utilizar las herramientas adecuadas
para hacer una buena detección.
Basta
de dedos
En
una reciente experiencia de desarrollo gerencial dentro de
una organización, BDO Becher realizaba un trabajo de
capacitación con vistas al futuro. Pero en el transcurso
de la actividad, en el grupo comenzaron a emerger algunas
personas con capacidades distintas a las esperadas, que además
mostraron una proyección importante como dirigentes
del mañana. Al detectar esta situación se propuso
a la organización conformar un "Pull de talentos
internos". La tarea se focalizó en reunirlos,
adicionar horas de trabajo y focalizar a estas personas en
un área o vertiente.
Por
un lado, la empresa los está preparando hoy para desarrollar
el negocio dentro de cinco años, y por otro se realiza
con ellos un trabajo individual, con el apoyo de un coaching
sobre sus fortalezas pero orientadas al negocio. El "talentoso"
debe seguir realizando su tarea en forma exitosa, y además
proyectarse hacia el futuro.
Si
bien esta no es la receta mágica, la coherencia en
el management y los proyectos sustentables nos permiten reducir
significativamente los riesgos de fracaso de estos planes
de mediano y largo plazo.
De
esta manera, vemos que con una gestión adecuada la
empresa se asegura la retención de sus talentos, generando
identidad con la empresa en un dar y recibir recíproco.
Finalmente:
un punto respecto a la gestión de talentos en el que
siempre recomendamos a nuestros clientes ser extremadamente
cuidadosos, es en la determinación de quién
y cómo debe ascender. Para ello hay que utilizar herramientas
muy serias y comprobadas, ya que muchas veces la selección
coincide con "la intuición del jefe" pero
otras no, dejando en la vereda de enfrente a futuros líderes
que luego se verán desarrollados en la competencia.
Según
un trabajo realizado recientemente por Boston Consulting Group
junto con la Asociación Europea de Gestión de
Personal, la gestión del talento es ahora, y será
en 2015, el gran desafío de las empresas europeas.
La encuesta, realizada a 1.350 ejecutivos de 27 países
europeos bajo el nombre de "El futuro de los recursos
humanos: principales retos para 2015", señala
que se acerca una escasez de talento, y las empresas tendrán
que dar algunos pasos para hacerle frente: por ejemplo buscar
nuevos talentos en cualquier parte del mundo. Esto ya está
sucediendo, pero antes que buscar en otras partes del mundo
las empresas deberían empezar a mirar hacia adentro,
y a dar un espacio a su propia gente para encontrar esas cualidades
"casi místicas" que tanto está necesitando
el mercado de estos días.
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(*)
BDO Becher es una firma miembro de
la red BDO en Argentina. BDO International es la quinta
red mundial de firmas de Auditoría, Consultoría
e Impuestos, integrada por 621 oficinas en 107 países,
con un total de 30.000 profesionales. Cada firma Miembro
BDO es una entidad jurídica independiente en
su propio país. Los ingresos globales del 2006
ascendieron a US$ 3.911,1 millones. En el mismo período,
los ingresos de BDO Becher, Firma Miembro de la red
BDO en Argentina, llegaron a $ 33.130.000. BDO es líder
mundial en materia de asesoramiento a empresas en crecimiento. |
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