EL
ELEFANTE Y LOS CINCO CIEGOS
Eran
cinco ciegos. A cada uno se le pidió que hiciera la
descripción de un elefante, del cual estaban tomados,
respectivamente, de una de sus partes.
El
primero de ellos, que estaba agarrado a la trompa, dijo que
el elefante era "largo y grueso, flexible, arrugado,
y hasta cierto punto, creo... hmmm, es capaz de manipular
el mundo que lo rodea".
El
segundo exclamó rápidamente:
"–
¡No estoy de acuerdo!", mientras recorría
las orejas, "...es terso, no es arrugado, muy delgado,
para nada grueso, y además aletea con el viento".
"– ¡¿Cómo decís eso?!",
preguntaba el tercero, tocando una pata, "el elefante
es un animal grueso y redondo. Pesado y arrugado. No hay viento
que pueda moverlo".
"–
No seas tonto", dijo el cuarto ciego apoyado en el extenso
costado, "es grande como una casa y ancho como una pared".
"– ¡Están todos absolutamente equivocados!
", gritaba ofuscado el quinto ciego, asido a la cola,
"el elefante es flexible y ahusado. No es de gran tamaño
y aunque se mueve con facilidad, no parece que tenga un propósito
definido".
Los
cinco ciegos discutieron todo el día, sin ponerse de
acuerdo, y cada uno se fue a su casa pensando en lo estúpidos
que son los otros.
El
problema
En
los seminarios y conferencias en los que relato este cuento,
es común que rápidamente los participantes asocien
el argumento con lo que sucede en sus empresas.
En
nuestro medio, lo más habitual es que cuando se perciben
problemas en los que están involucradas personas, se
aborden y manejen por separado, como acontecimientos aislados.
En cierto sentido los problemas se ven como "locales",
como en el cuento, cada uno asido a su parte. Y muchas veces
las conclusiones son las mismas que las del relato. Los demás
son estúpidos (ineptos, irresponsables, mal preparados,
desinformados, lentos, raros, distintos) y no se dan cuenta
"cómo realmente son las cosas".
La
Psicología Organizacional Sistémica
Esta
manera de mirar a las organizaciones, que se alimenta de la
teoría y la práctica basadas en el pensamiento
sistémico, nos ofrece un marco conceptual, un cuerpo
de conocimientos y herramientas, desarrollados en los últimos
cincuenta años, para que los patrones de conductas
se puedan recortar con más facilidad, para poder intervenir,
perturbarlos y que se modifiquen.
Con
la Psicología Organizacional Sistémica realizamos
el diagnóstico o evaluación, el diseño
de la intervención para el cambio, la redefinición
de las relaciones, la implementación de las estrategias
de cambio.
Desde
esta perspectiva, los profesionales que somos convocados como
consultores externos y los propios directivos de las empresas,
podemos ser más eficaces en la tarea de ayudar a las
organizaciones a encontrar soluciones más efectivas
y duraderas para sus problemas, en vez de hacerlo "caso
por caso".
La
empresa como sistema
Las
empresas están organizadas en áreas o sectores:
dirección, producción, ventas, atención
al cliente, recursos humanos, administración, etc.
Cada área tiene su objetivo, su población, función
y cultura distintivos, y cada una depende en mayor o menor
medida de las otras para lograr un buen desempeño general
de la empresa.
Cada
área a su vez, se relaciona con la totalidad de la
empresa, así cada una de ellas contribuye a adoptar
lo que define o caracteriza a la empresa.
La
palabra sistema deriva del verbo griego sunistánai,
que originalmente significaba "causar una unión".
Como sugiere este significado, la estructura de un sistema
incluye la percepción unificadora del observador.
El
definir a la empresa como sistema es una decisión de
aquél que define. Hall y Fagen dicen que "sistema
es un conjunto de elementos con sus propiedades y sus relaciones,
que los mantienen unidos". Una vez definido el sistema,
podemos definir todo conjunto integrado por algunos de los
componentes y sus mutuas propiedades y relaciones, como subsistema.
En
cada organización que definimos como sistema, podemos
delimitar sectores que llamamos subsistemas: subsistema humano
(quiénes son), subsistema de trabajo (cómo se
hace), subsistema de administración (cómo se
asignan los recursos), y el subsistema de información
(cómo se manejan los datos).
Estos
subsistemas y sus acciones están vinculados por tramas
invisibles de sucesos interrelacionados, que a menudo demoran
un tiempo (a veces años) en mostrar sus efectos recíprocos.
Esto hace que muchas veces sea difícil identificar
cuál aspecto es causa y cuál efecto. Como nosotros
mismos somos parte de esos vínculos, se hace más
difícil ver el todo como un patrón de conductas.
Al
contrario, solemos ver fragmentos de conducta, como fotografías
instantáneas, como partes aisladas del sistema, y muchas
veces no entendemos cómo es que se mantienen problemas
que hasta producen serias complicaciones y generan malestar.
Aun así no podemos encontrar la manera de hacer un
cambio.
Así,
la perspectiva sistémica pone el énfasis en
totalidades y en la interacción entre las partes y
no en cada una por separado. Esto requiere que la empresa
sea receptiva y responda a los cambios externos.
Actualmente
las empresas actúan en un escenario de cambio casi
permanente de las necesidades, en relación a productos
y servicios, expectativas de los clientes, que surgen de cambios
en las tendencias políticas, sociales, económicas
y tecnológicas. Por eso es tan importante que las empresas
puedan recoger información externa, reelaborarla en
una retroalimentación y mantenerse flexibles para seguir
siendo competitivas, viables y poder sobrevivir.
¿Qué
puede hacer la Psicología Organizacional por su empresa?
Las
personas que viven en las serranías de la provincia
de Códoba (Argentina), a diferencia de los otros, conocen
muy bien el patrón de conducta de sus arroyos serranos.
Un día se espesan las nubes, el cielo se oscurece,
las hojas se agitan y llueve. Luego después de la tormenta
el agua desagotará en los arroyos altos de las sierras
a kilómetros de distancia y al día siguiente
el cielo estará despejado. A las horas de haber terminado
la lluvia, el agua de las sierras baja con fuerza y velocidad
crecientes, llevando y cubriendo todo lo que encuentra a su
paso. Horas después el agua desaparece y vuelven las
apacibles playitas. En ese momento, y no antes, los chicos
del lugar bajan a las playas.
Todos
estos elementos están conectados dentro del mismo patrón.
Cada cual influye sobre el resto, y la influencia habitualmente
no es visible. Solo se comprende el sistema "lluvias
cordobesas" viéndolo en su totalidad, no en cada
elemento individual.
Este
enfoque cambia nuestras creencias y percepciones en muchas
áreas. El liderazgo es examinado en sus aspectos relacionales
y, por ejemplo, las cuestiones éticas y morales se
han transformado en elementos clave de las relaciones con
el personal, los proveedores y los clientes. En la motivación
se está dando un pasaje desde las recompensas externas
hacia motivadores que nacen del trabajo mismo.
Esto
implica un cambio de hábitos: de pensar en tareas,
se empieza a pensar en procesos. Las personas en las empresas
se van tornando expertos en construir relaciones. Van a ser
necesarias mayores destrezas para escucharnos y comunicarnos,
para actuar en grupo, porque estos son los talentos útiles
para establecer relaciones. La era del individuo aislado se
va reemplazando por la del trabajador en equipo.
¿Cómo
se proyecta este enfoque en la vida de las empresas?
Alentando
la participación. La naturaleza participativa de la
realidad ha enfocado la atención en las relaciones.
Los directivos de empresas e instituciones pueden ahora ser
más conscientes de que tienen personas trabajando para
ellos; que el trabajo se hace mediante seres humanos como
ellos, cada uno con fuertes deseos de reconocimiento y participación.
Cuanto mayor sea el sentimiento de pertenecer a la organización,
tanto mayor será el rendimiento. El liderazgo también
toma un sesgo relacional, es siempre dependiente del contexto,
y el contexto es establecido por las relaciones que valoramos.
No podemos esperar influir sobre ninguna situación
sin respetar la compleja red de personas que contribuyen a
nuestras organizaciones. El movimiento de los sistemas es
mantenido en armonía por medio de la autorreferencia.
En lugar de girar en círculos hacia diversas direcciones,
cada parte del sistema deberá mantenerse consistente
consigo misma y con todas las partes del sistema al tiempo
que éste cambia; es una profunda relación entre
la actividad individual y el todo.
También
de este enfoque nos surgen algunas preguntas cuyas respuestas
merecen otros espacios. ¿Es esta manera de mirar una
moda que pasará?, ¿está basada en principios
democráticos, entonces no es transferible a otras culturas?,
¿es una forma sofisticada para manipular obreros?,
¿o es de un orden distinto?
La
Psicología Organizacional Sistémica en la práctica
Para
los profesionales especializados en resolución de problemas,
sea que actúen como consultores internos o externos,
es bueno comenzar el trabajo haciendo básicamente seis
preguntas. Las respuestas nos van a brindar una clara descripción
de las relaciones dentro del sistema, de cuáles fueron
los intentos para resolverlo (intervenciones que, en general,
refuerzan la situación problemática), y nos
van a dar los elementos para establecer una estrategia de
cambio y su implementación.
- ¿cuál
es el problema?
- ¿qué
hicieron hasta ahora para resolverlo?
- ¿cuál
es mi papel, yo protagonista, en el sostenimiento del problema?
-
¿cómo se vería el problema desde el
punto de vista de cada uno de los otros?
- ¿qué
esperan de la intervención de un consultor?
- ¿qué
están dispuestos a hacer para resolver el problema?
Metodología
de resolución de problemas
desde la perspectiva de la
psicología organizacional sistémica
1.
La gente consulta molesta por alguna situación. Eso
es lo que tomamos, antes de precipitarnos en la búsqueda
de raíces más profundas. En general en las empresas
e instituciones los problemas son una expresión de
insatisfacción o desacuerdo con una interacción,
un procedimiento, un producto o un servicio. Alguien no está
contento con algún otro.
2.
Consideramos los problemas como situaciones difíciles
de llevar entre personas, es decir, un problema relacional.
3.
Tomamos estos problemas como una resultante de las dificultades
cotidianas, incluyendo las situaciones de cambio, que no fueron
manejadas oportuna y adecuadamente.
4.
Existen cambios naturales evolutivos en la vida de las empresas,
crecimientos o reducciones, desplazamientos de personal (ascensos,
despidos, traslados, retiros), asociaciones con otras empresas,
fluctuaciones en el volumen de clientes. Muchas empresas se
arreglan más o menos bien para manejar este tipo de
cambios. Ahora bien, como estas situaciones requieren también
cambios en las relaciones interpersonales, pueden fácilmente
ser mal manejadas.
5.
Hay dos maneras en que se desarrollan los problemas. La gente
trata una dificultad común como "un problema",
o la gente trata una dificultad común como si no fuera
un problema.
6.
Partimos del supuesto de que una vez que una dificultad está
definida como un problema, el sostenimiento del mismo resulta
de la creación de un circuito de conductas que tratan
de resolver dicha dificultad. Se trata de dar una solución
a la dificultad original que sólo la intensifica.
7.
Para que un problema se resuelva es necesaria una modificación
en las pautas de conducta que lo sostienen, que si bien están
a la mano, la mayoría de las veces no puede hacerse
por iniciativa propia.
8.
Promovemos un cambio que dé resultados, aunque al principio
nuestra solución resulte algo ilógica.
9.
"Pensar globalmente, actuar localmente" (tocar la
pata del elefante, o la oreja, o la cola y pensar en el elefante).
Los cambios en pequeños lugares crean cambios en los
grandes sistemas, porque conviven en la totalidad. Es legítimo
trabajar con el sistema en cualquier lugar donde se manifieste,
porque las conexiones no visibles crearán efectos a
distancia, en lugares que jamás hemos pensado.
10.
Sostenemos que el cambio se efectúa más fácilmente
si el método para llevarlo a cabo es razonablemente
más corto y con pautas claramente establecidas. Nuestro
concepto es el de "no irnos por las ramas". Cuando
se experimenta un cambio, aunque sea pequeño, la experiencia
va llevando hacia nuevos cambios.
11.
Nuestra aproximación es pragmática. Nuestras
observaciones y señalamientos se basan en la observación
y participación directa de QUÉ es lo que pasa,
CÓMO persiste, y CÓMO se cambia esa situación. |