¡QUE
DEBATE!
Teoría
X y Teoría Y.
Fuimos desbordados por la participación de los Suscriptores
(Este vez las "Lecturas Compartidas"
las hicimos entre todos)
El
Newsletter pasado propusimos un debate. La experiencia superó
todas nuestras expectativas, tanto en la cantidad de Suscriptores
que participaron enviando sus opiniones, como en la calidad,
profundidad y variedad de las mismas. Al cierre de este
Newsletter, seguimos recibiendo opiniones.
Habíamos
pensado que en este Newsletter transcribiríamos las
respuestas que recibiéramos, pero nuestra intención
quedó completamente desbordada por el entusiasmo
de ustedes. Y como lo venimos diciendo desde que empezamos
a reformular este Newsletter hace dos o tres meses, son
ustedes quienes nos van "diciendo" qué
rumbo ir tomando.
De
manera que aquí presentaremos un resumen de las opiniones
recibidas, intentando sistematizarlas. Pero lo mejor no
está en este Newsletter, sino en el Foro
Abierto que hemos inaugurado en la Plataforma de
nuestra Comunidad de Aprendizaje Permanente (CAP),
donde hemos volcado todos los mails en forma íntegra.
Foro Abierto significa que cualquiera puede participar,
esté o no asociado a la Comunidad. Lo rico de este
Foro es que quienes participan pueden interactuar y debatir,
de manera de ir enriqueciendo entre todos las opiniones
propias y ajenas.
No
es nuestro objetivo, ciertamente, llegar a una "verdad",
ya que creemos que ésta no existe, sino que tenemos
opiniones, puntos de vista, que responden a experiencias
diversas y "modelos mentales" tan diversos como
complementarios. La consigna básica y elemental de
este espacio es el respeto mutuo por sobre todas las cosas,
la humildad de los sabios, que mantienen la conciencia de
una ignorancia directamente proporcional a la acumulación
de conocimientos. Cuanto más sabemos, más
conscientes somos de nuestra ignorancia. Compartimos nuestros
conocimientos con egoísmo, esperando recibir de los
demás los conocimientos suyos. Damos porque esperamos
recibir.
¿Cuál
era la propuesta del debate? Para los nuevos suscriptores,
y para quienes no se detuvieron en esta sección,
a continuación transcribimos la consigna:
| |
|
|
| |
Alrededor
de 1960, Douglas McGregor acuñaba
las expresiones Teoría X
y Teoría Y. En sus propias
palabras: "La cuestión esencial
para los altos directivos es: ¿cuáles
son sus supuestos (sean implícitos o explícitos)
sobre la forma más eficaz de dirigir a la
gente?". Las respuestas posibles eran
sus famosas dos teorías:
TEORIA
X:
La gente corriente preferiría no tener
que trabajar. Los directivos y las empresas deben
controlar y dirigir a estas personas para que
se esfuercen lo suficiente. El empleado medio
prefiere ser dirigido y en un trabajo busca la
seguridad más que nada. El empleado medio
no abriga ninguna ambición ni tiene necesidad
de grandeza.
TEORIA
Y:
Para la gente corriente el trabajo es algo tan
natural y apetecible como el descanso o el juego;
la mayor parte de la gente se autocontrola, tiene
iniciativa y busca la responsabilidad si está
comprometida con unos objetivos; este compromiso
no se debe al temor, sino a recompensas que suelen
ser intangibles, como la sensación de logro
o la autorrealización; la gente tiene una
gran capacidad para la creatividad y la inventiva
que está sin explotar.
|
|
| |
|
|
Al
final de nuestro resumen, que presentamos a continuación,
encontrarán el link para que puedan acceder al Foro
Abierto y leer las respuestas completas. Aquí nuestra
síntesis que, por cierto, no deja de ser una lectura
con interpretación propia, es decir, subjetiva:
Como
era de esperar, fueron pocos los que optaron abierta y decididamente
por una de las dos teorías. Es que, como observaron
varios, no se trata de que una de las dos sea verdadera
y la otra falsa. Ambas se encuentran presentes en el mundo
real. Como comentó Rubén Drughieri
–uno de nuestros Suscriptores que participó
del debate–, el propio McGregor decía que "este
comportamiento no es una consecuencia de la naturaleza del
hombre, sino más bien de la de las organizaciones
industriales, de su filosofía, política y
forma de administración".
Fueron
varios los participantes que adhirieron a la opinión
según la cual el entorno –sobre todo aquel
vinculado con el propio lugar y ambiente de trabajo–
resulta el condicionante fundamental para que una de las
dos teorías se desarrolle con más fuerza que
la otra.
Carlos
Verbena comenta, también acertadamente,
que las teorías X e Y de McGregor fueron superadas
por otras, "entre ellas la de Maslow" (quien propuso
los lineamientos de una teoría "Z", aunque
nunca llegó a completar las investigaciones con las
que pretendía fundamentarla). Verbena explica que,
en la visión de Maslow, "si la organización
tiene políticas de Recursos Humanos por las cuales
se pueden satisfacer necesidades básicas y superiores
de su personal, la mayoría pueden tender a Y. Es
decir, lo que hace que un empleado tenga conductas X, en
la mayoría de los casos, es que la institución
no brinda una política de motivación adecuada".
En
la misma línea, Eric Wentinck dice
que "en esencia todos tenemos la teoría Y; a
veces escondida u opacada por la X. Particularmente como
dirigentes tenemos el deber social de generar el ambiente
adecuado para que los empleados descubran ese nuevo mundo
en donde el trabajo deja de ser una carga para convertirse
en una parte importante en el desarrollo como personas y
como profesionales".
Para
Julio, "la gente prefiere no trabajar,
en su mayoría. Sin embargo los directivos deben de
sugestionar a éstos para que realicen el trabajo
que deben de cumplir para bien cubrir las necesidades primarias
de las que menciona Maslow".
Hablando
de los estilos de liderazgo, y diferenciando entre el "autocrátco
o autoritario" y el "democrático o participativo",
Nilmer Bastardo sentenció: "Estoy
en total acuerdo con el segundo, siendo éste la única
forma de obtener más del recurso humano, y para ello
hay que realizar los esfuerzos requeridos para formar ese
líder democrático". Marco Vargas
Saavedra coincidió al indicar que "es
más rentable involucrar el concepto del autocontrol
en los trabajadores a que sean muy dependientes en su actividad".
David
Morán de Alba coincide, agregando que "el
reto es llevar a todas las personas hacia la teoría
Y, pues es donde los individuos se sienten plenos, experimentan
la satisfacción de sentirse útiles, sentirse
reconocidos y por ende, importantes, y es cuando aportan
sus mejores talentos". Y Reyna Gómez
puntualiza que "existen herramientas para tratar de
que el empleado se sienta identificado con su labor y sienta
lo importante que su desempeño es para lograr que
la empresa marche bien".
Otros
Suscriptores, en cambio, se inclinaron a vincular las conductas
X e Y más con las personas en sí mismas, aunque
con algunas variaciones en los enfoques. Tal vez uno de
los que relacionó las inclinaciones individuales
con factores del ambiente fue Máximo Palta
Sarmiento, para quien existen ambos tipos de empleados,
"pero esto responde a un estilo de dirección,
¿qué tipo de gerente o empresa lo dirige,
X – Y?".
Lidia
Monzón, por su parte, piensa que "existen
personas que pueden ser enmarcadas en ambas teorías,
pero me inclino a pensar que un ser humano medianamente
formado pertenece más a la Teoría Y que a
la X", razón por la cual "los directivos
deberían actuar como líderes y promover el
desarrollo integral de sus empleados". En esta misma
línea, Héctor Santamaría
opinió que "lamentablemente nos encontramos
con personas (pocos son los casos) que rehuyen a la responsabilidad,
aun cuando se les capacita y se les motiva. Por otro lado
hay personas que desean la oportunidad de asumir responsabilidades
para desarrollar sus talentos y si se les capacita; más
aún, la motivación es la cereza del pastel
para estas personas".
Por
su parte, Silvia Omati agregó que
"en mi opinión existen ambos tipos de personas,
pero la menos común es la Y, es a la que deberíamos
tender todos o la que tenemos escondida como un gigante
que está dormido y que quizás algún
día despierta, por alguna situación particular,
laboral, psíquica o espiritual". De manera similar,
Rocío aseguró que "en
todo ambiente, sea de estudio, trabajo, familiar, etc.,
existen claramente dos tipos de personas; bien diferenciadas:
aquellas que les gusta seguir las órdenes de, o estar
bajo la guía de otros, tratando siempre de hacer
el menor esfuerzo y conformándose con las circunstancias,
y aquellas que son todo lo contrario, no siguen órdenes,
son creativos, se revelan contra la rutina y tratan siempre
de dar más de sí mismos".
Algunos
observaron que el despliegue de una u otra teoría
depende también de las circunstancias o el contexto.
Por ejemplo, Enrique Núñez
opinó que "nos debemos apoyar en ambas teorías,
lo cual va a depender de la situación en la que nos
encontremos. Por ejemplo cuando tenemos personal nuevo que
está conociendo el ambiente de trabajo, es necesario
que lo controlemos y dirijamos para que su desempeño
sea bueno al principio, pero cuando ya tiene la habilidad
suficiente, ahora sí podemos confiar en que se puede
auto-controlar y que tiene iniciativa".
Para
Carlos Medina, "la conjugación
de las teorias X o Y va a depender del nivel de los trabajadores
que tenga una empresa en determinado momento", por
lo que "es la intuición y pericia del administrador
de estos talentos la que lleva la aplicabilidad de una estrategia
en particular". De manera similar, Luis Castillo
opinó que "ambas son muy actuales, pero cada
una en su contexto. Pienso que la teoría X es exitosa
para aquellas tareas en que necesariamente debe haber una
dirección hacia el trabajador, me refiero a las tareas
que tienen que efectuarse para enfrentar una emergencia
y existe una secuencia de acción para lograr un resultado,
tiene que ver con la antigua administración por instrucciones".
Más
escéptico, Horacio Da Rin reflexionó
observando que "desde entonces a hoy las sociedades
se han visto conmovidas por enormes progresos de ciencia
y técnica, movilidad de muchas fronteras, el crecimiento
económico explosivo de poblaciones como la china
o la india, migraciones indiscriminadas, intereses diversos,
la creciente globalización de la economía
mundial. Todo ello y más convirtieron los mapas sociales
regionales, sus hábitos, costumbres, normas y expectativas.
Por ello entiendo esas teorías taxativamente impracticables".
Para
Silvia Medina, por otra parte, las teorías
X e Y de MacGregor "no pueden considerarse una teoría
pura tratándose de seres humanos. Partiendo de que
todos los seres humanos somos diferentes, que crecemos y
nos desarrollamos en entornos diferentes y que además
tenemos una carga genética diferente; somos capaces
de desarrollar diversas competencias, por lo tanto, es difícil
–aunque no imposible– encontrar personas que
rechacen totalmente el trabajo, así como aquellas
que se encuentren 100% comprometidas con los objetivos de
una organización y hagan derroche de creatividad
en su desempeño laboral".
Angel
López Bernal agregó la convicción
de que el contexto en el que nos desarrollamos desde la
infancia tiene un papel importante: "Encontramos gente
con diferentes niveles de características X y de
Y. La continua preparación, la supervisión
en el seno familiar, la vigilancia y respeto de los valores
desde la niñez, crea buenos hábitos y hace
la diferencia en la etapa adulta de la gente con características
Y sobre los X".
Otras
observaciones estuvieron relacionadas con los diferentes
momentos que cada uno de nosotros atraviesa. Lucía,
por ejemplo, asegura que "la vida para mí es
muy bipolar, pues existen en mí de ambas teorías
según mi estado de ánimo". Del mismo
modo, Catalina Ortiz aseguró que
"todos tenemos días que no queremos ir al trabajo
y preferiríamos quedarnos en casa disfrutando de
cosas que ni sabemos que pasan ya que estamos en la oficina".
Hubo
Suscriptores que se inclinaron más decididamente
por la defensa de la teoría Y. "Me identifico
más con la teoría Y. Para mí el trabajo
es una oportunidad para desarrollar mis capacidades, logrando
así el buen desarrollo de una empresa y/o negocio.
Hacer bien el trabajo es una labor que incrementa la confianza
en una misma", señaló, por ejemplo, Rocío
Mayorga. "El motivo más importante
por el que una persona busca cambiar de compañía
es el desarrollo profesional, adquirir nuevas experiencias
y responsabilidades, poder proponer con creatividad y ser
escuchado, y tantas otras formas de búsquedas de
autorrealización que no necesariamente están
atadas a lo económico, y mucho menos al miedo. Por
lo tanto, ¡vamos con la teoría Y a muerte!",
sentenció Osvaldo Zamora.
En
la misma línea, Rodrigo Ramos opinó
que "el hecho de poder sentirse parte importante de
algo es lo que motiva a las personas, el ser escuchadas,
respetar siempre la opinión de los demás,
valorar el esfuerzo, apuntar al desarrollo y el crecimiento".
Gerardo Luis Taccone agregó que
"soy partidario de la teoría Y porque admiro
el compromiso, la creatividad y la iniciativa como virtudes
vinculadas a la libertad".
"De
verdad que mi opinión es que cuando trabajamos es
esperar la recompensa de algo que estamos haciendo, ya sea
para beneficio de otras personas y de nuestro beneficio,
pero cuando lo hacemos es bueno ser bien recompensado, ya
sea nuestro salario, por conveniente debemos de ser los
mejores trabajadores", escribió Fabiola
Arrieta Amador. Por su parte, Teresita
Martín del Campo consideró que "la
teoría Y es la más acertada. En mi ambiente
de trabajo, que es dedicado a la investigación, la
mayoría de la gente es autodirigida".
Sergio
Calle Pérez agregó que "lo que
tiene que ver con la teoría Y es lo que se requiere
en estos momentos en las compañías e instituciones.
Se necesita de personas que sean responsables de sus actos
y asuman una actitud de compromiso en todos los procesos
de la empresa". Hellen Villalobos Chamorro
escribió también que "me parece que en
este momento hay más gente ubicada en la teoría
Y, ya que muchas empresas se han preocupado por reclutar
a personas que se encuentren dentro de las características
de esta teoría". Ricardo Yesid Polania
Barreiro agregó que "la Teoria Y es
la que se debe aplicar en estos momentos, siempre y cuando
nosotros los directivos realizamos nuestra parte y es la
de motivar, capacitar, hacer comprometer a nuestros funcionarios
sobre la misión, visión de nuestra empresa".
Marian
observó también que "la experiencia demuestra
que cuando el trabajador está motivado, comprometido
con los objetivos de la organización, es capaz de
desarrollar iniciativas, ser creativo. El secreto está,
a mi juicio, en saber lo que mejor puede y sabe hacer cada
quien y en potenciar el trabajo en equipo". Eduardo
Cuadra agregó que "entre las dos teorías
comparto la denominada Y, porque de las condiciones y crecimiento
constante en que se encuentre una persona, irradia a su
alrededor y se genera una actitud colectiva, el trabajo
en lo que se denomina equipo por los resultados obtenidos".
En
forma similar, aunque desde otra mirada, Carlos
España comentó que "apoyo la
teoría Y ya que vemos cómo muchas personas
en la sociedad trabajan en organizaciones sin fines de lucro
motivados por objetivos muy elevados".
Hubo
quienes, igualmente, aunque sin abogar por la misma, entienden
que la teoría X es la que prevalece actualmente.
"En mi vivencia es la teoría X, aunque me agrada
la Y", escribió Graciela Estrada.
En la misma línea, Francisco Armendáriz
opinó que "pareciera que la ambientación
o medio ambiente existente didáctico-empresarial,
ha sido parcial, que ejerce una manipulación hacia
la teoría X, haciendo que los tutores (inductores)
que ejercen dirección, en algún ámbito
(pedagógico y empresarial), sigan siendo "conductistas"
apegados a la teoría X". Mirtha Eugenia
Vargas García, finalmente, agregó
que "partiendo de la carencia de una política
en educación financiera, seguimos recibiendo e impartiendo
a las nuevas generaciones aquello que está desfasado
y que era válido en otros contextos y otros tiempos.
Por consiguiente, si nuestra mentalidad gerencial no se
orienta a las nuevas innovaciones y a trascender hacia otros,
todo intento será vano. Han pasado más de
40 años, pero la teoria X de McGregor es la que aún
predomina".
Para
ver las opiniones completas, y las que fueron agregadas
posteriormente
por Suscriptores que participaron después de creado
este Foro,
haga CLIC en el siguiente link:
Foro
Abierto de Debate:
Teoría X y Teoría Y. ¿Usted qué
piensa?
Por
cierto, ya sea que hayan enviado ya sus opiniones,
o que todavía no hayan participado, pueden agregar
sus opíniones en el Foro, para seguir enriqueciendo
el debate.